Árbol de neem (Azadirachta indica): una referencia integral
1. Identidad y clasificación botánica
Nombre científico y taxonomía
Azadirachta indica, conocido comúnmente como neem, margosa, nimtree o lila india, es un árbol de la familia de la caoba, Meliaceae. Es una de las dos especies del género Azadirachta, originaria del subcontinente indio y de partes del sudeste asiático. El nombre Azadirachta indica fue publicado por primera vez por Adrien-Henri de Jussieu en 1830, quien consideró que lo que Linneo había denominado Melia azadirachta en 1753 era suficientemente diferente de Melia azedarach como para ubicarlo en un nuevo género.
El término "Azadirachta" deriva del persa Azad-darkht, que significa "gran árbol", y indica indica un origen indio. El nombre común "nim" es un sustantivo hindustaní derivado del sánscrito nimba (निंब). La planta también se conoce por muchos otros nombres: Nimba, Nimb, lila india, árbol de las cuentas, árbol sagrado, árbol margosa, Nim, lila persa, orgullo de China, Ravipriya y Veppu.
Morfología y distribución
El árbol de neem es de crecimiento rápido y alcanza una altura de 15 a 20 metros (49 a 66 pies), raramente 35 a 40 m (115 a 131 pies); es de hoja perenne, aunque pierde muchas de sus hojas durante los meses secos de invierno, con ramas amplias y extendidas. La copa, bastante densa y de forma redondeada, puede alcanzar un diámetro de 20 a 25 m; las hojas opuestas y pinnadas miden entre 20 y 40 cm de largo, con 20 a 30 foliolos de color verde medio a oscuro de unos 3 a 8 cm de largo. Sus frutos son drupas verdes que se vuelven de color amarillo dorado al madurar, entre los meses de junio y agosto.
La especie es originaria del subcontinente indio y de partes del sudeste asiático, pero está naturalizada y se cultiva en todo el mundo en zonas tropicales y subtropicales. Se encuentra en el Himalaya occidental de India y en Irán, y se cultiva en otras partes de India y en regiones tropicales del mundo como Indonesia, Australia y África occidental. Sus frutos y semillas son la fuente principal del aceite de neem.
Partes de la planta utilizadas y preparaciones comunes
Casi todas las partes del árbol de neem se utilizan en la medicina tradicional (por ejemplo, Ayurveda, Unani, Siddha, Amchi) en muchos países, con unas 700 preparaciones descritas. Las hojas, semillas, flores y la corteza se usan ampliamente para diversas aplicaciones. El neem se comercializa comúnmente en forma de aceite, extracto, polvo y suplementos, además de agregarse a productos para el cabello, la piel y el cuidado bucal.
- Aceite de neem: Se obtiene de los frutos y las semillas. Se utiliza de forma tópica para la piel y el cabello, y históricamente se ha consumido por vía oral en partes de Asia.
- Preparaciones de hojas: El jugo fresco, las decocciones acuosas, el polvo de hoja seca y los extractos estandarizados son las formas más estudiadas.
- Extractos de corteza: La raíz y la corteza se describen como antiperiódicas, astringentes y tónicas; la corteza, en particular, también es astringente, antiviral, amarga, tónica y vermífuga.
- Preparaciones dentales: Las ramitas de la planta se han usado históricamente como cepillos de dientes.
- Cápsulas/tabletas: Disponibles comercialmente como cápsulas de extracto estandarizado de hoja o corteza.
- Enjuague bucal y gel dental: Extractos acuosos de neem formulados como enjuagues bucales y geles dentales utilizados en estudios de higiene bucal.
2. Uso tradicional e histórico
Antigüedad y registros previos a la escritura
El neem ha sido utilizado extensamente por la humanidad para tratar diversas dolencias antes de la disponibilidad de registros escritos; su uso por parte de la humanidad se remonta a tiempos prehistóricos. Con más de 6500 plantas medicinales bien documentadas, India posee un tesoro de conocimiento en este ámbito, y el neem es una de las plantas medicinales más importantes, ampliamente utilizada por todos los sistemas médicos.
Tradición ayurvédica
La literatura médica india antigua, uno de los sistemas de conocimiento mejor documentados del mundo, que data de entre 1500 a. C. y 1900 d. C., contiene fundamentos teóricos y recursos detallados de la Ayurveda, la Unani, la Siddha y la medicina tibetana sobre plantas medicinales, diagnóstico de enfermedades y métodos de tratamiento.
El neem se ha utilizado ampliamente en las medicinas china, ayurvédica y unani en todo el mundo, especialmente en el subcontinente indio, en el tratamiento y la prevención de diversas enfermedades. En la Ayurveda, el neem se conoce como "Sarva Roga Nivarini", el sanador de todas las enfermedades. En la Ayurveda, el neem se clasifica como tikta (amargo) y kashaya (astringente), de naturaleza refrescante, y se agrupa con las hierbas que equilibran el Kapha y el Pitta.
El Bhavaprakasha Nighantu ubica al Nimba en el Guduchyadi Varga y lo describe como Kushtaghna (para la piel), Kandughna (contra la picazón) y Krimighna (contra los microorganismos). Los textos ayurvédicos clásicos describen numerosas preparaciones y usos:
- Tradicionalmente, las hojas, flores, semillas, frutos, raíces, ramitas y corteza del neem se han utilizado para tratar la fiebre, infecciones, afecciones de la piel y problemas dentales.
- Las flores de Azadirachta indica se describen como estimulantes, estomacales y tónicas; el fruto como antihelmíntico, purgante y emoliente; y el jugo como antihelmíntico.
- Los sanadores antiguos utilizaban las hojas, la corteza y el aceite de neem para tratar fiebres, infecciones, trastornos digestivos y dolor articular.
Tradición unani y otras tradiciones médicas
El neem se ha utilizado ampliamente en tratamientos ayurvédicos, unani y homeopáticos, y ha adquirido una atención considerable en la medicina moderna. El neem se ha empleado durante siglos en la medicina tradicional para el tratamiento de diversas afecciones, incluidas fiebres, infecciones e inflamaciones; debido a su amplio uso en zonas rurales para el tratamiento de una variedad de afecciones médicas, también se le denomina la "farmacia del pueblo".
3. Principales constituyentes y compuestos activos
Clasificación química
Los compuestos del neem se pueden clasificar en dos grandes secciones: isoprenoides y no isoprenoides. Los isoprenoides se clasifican en diterpenoides y triterpenoides. Se han aislado numerosos fitoquímicos de diferentes partes de la planta, incluidos triterpenos, ácido gálico, nimbinas, saponinas, catequinas, limonoides, flavonoides, fenoles y glicoproteínas.
Principales compuestos bioactivos
La azadiractina es el constituyente activo más importante. Otros compuestos presentes en las hojas incluyen nimbinato de sodio, nimbidol, nimbina, nimbolinina, nimbidina, gedunina, salanina, quercetina, ácido ascórbico, n-hexacosanol, aminoácidos, 6-desacetilnimbinena, nimbandiol, nimbólido, 7-desacetil-7-benzoilazadiradiona, 7-desacetil-7-benzoilgedunina, 17-hidroxiazadiradiona y nimbiol. La gedunina y la azadiractina son dos componentes importantes de las semillas de neem.
La quercetina y el β-sitosterol, flavonoides polifenólicos, se purificaron a partir de hojas frescas de neem y se sabe que poseen propiedades antibacterianas y antifúngicas; las semillas contienen constituyentes valiosos, entre ellos la gedunina y la azadiractina.
Los compuestos clave y sus funciones biológicas documentadas, según se identifican en la literatura revisada por pares, incluyen:
- Azadiractina: El compuesto más activo del neem, y tóxico para los insectos. El terpenoide constituyente principal del neem, responsable principalmente de las propiedades antibacterianas del neem.
- Nimbidina: Un componente principal del neem, responsable de su acción antibacteriana y antiinflamatoria.
- Nimbólido: Junto con la azadiractina y la gedunina, se ha informado que el nimbólido tiene una gran capacidad para regular numerosos procesos biológicos in vitro e in vivo.
- Gedunina: Identificada con propiedades antimalaria y antifúngicas en análisis de laboratorio.
- Nimbina: Asociada a propiedades antiinflamatorias. En 1942, Siddiqui aisló el primer compuesto amargo, la nimbina, de la semilla de neem; la nimbina en sí es un compuesto inactivo, pero puede transformarse en salanina debido a una reacción enzimática.
- Nimbinato de sodio: Descrito en la literatura como poseedor de propiedades diuréticas y antiartríticas.
- Salanina: Identificada como compuesto repelente.
- Quercetina y β-sitosterol: Flavonoides polifenólicos reconocidos por tener propiedades antifúngicas y antibacterianas, aislados de hojas frescas de neem.
Mecanismos de acción
Hallazgos anteriores confirmaron que el neem y sus constituyentes desempeñan un papel en la eliminación de la generación de radicales libres y en la prevención de la patogénesis de enfermedades. Un cúmulo creciente de evidencia demuestra que estos compuestos han sido estudiados por sus potentes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antimicrobianas e inmunomoduladoras.
Se han identificado los siguientes mecanismos mediante investigaciones de laboratorio y en animales:
- Vía antiinflamatoria: El neem desempeña un papel como agente antiinflamatorio mediante la regulación de las actividades de enzimas proinflamatorias, incluida la ciclooxigenasa. Se ha demostrado también que los componentes del neem inhiben la activación de NF-κB, reduciendo la inflamación a nivel molecular.
- Mecanismos antimicrobianos: Las potentes propiedades antibacterianas, antifúngicas y antivirales del neem se deben a su diversa gama de fitoquímicos, incluidos limonoides (azadiractina, nimbina, nimbidina), flavonoides (quercetina, kaempferol), taninos y triterpenoides. Estos compuestos actúan alterando las membranas celulares microbianas, inhibiendo enzimas metabólicas vitales, impidiendo la formación de biopelículas e induciendo estrés oxidativo en los patógenos.
- Actividad antioxidante: La azadiractina y el nimbólido mostraron actividad de eliminación de radicales dependiente de la concentración y potencial reductor en el siguiente orden: nimbólido > azadiractina > ascorbato.
- Vías anticancerígenas (preclínicas): Estudios basados en modelos animales establecieron que el neem y sus constituyentes principales desempeñan un papel fundamental en el manejo anticancerígeno mediante la modulación de diversas vías moleculares, incluidas p53, pTEN, NF-κB, PI3K/Akt, Bcl-2 y VEGF.
- Antibiopelícula dental: El extracto de neem inhibió la síntesis de glucanos insolubles, reduciendo así la adherencia de estreptococos a las superficies dentales. Los taninos polifenólicos presentes en el extracto se unen eficazmente a las proteínas bacterianas asociadas a la superficie, lo que produce agregación bacteriana y pérdida de la actividad de la glucosiltransferasa.
4. Evidencia científica por área de uso
4.1 Salud bucal (placa dental y gingivitis)
La salud bucal es el área con la evidencia clínica en humanos más consistentemente estudiada para el neem.
En los últimos años, el neem ha sido evaluado por su papel crucial en la salud bucal, mostrando una eficacia comparable en la reducción de la placa, la gingivitis y las bacterias cariogénicas.
Se realizó un estudio clínico de seis semanas para comprobar la eficacia de un gel dental con extracto de neem en comparación con un enjuague bucal de gluconato de clorhexidina (0,2 % p/v) como control positivo; los resultados mostraron que el gel dental con extracto de neem redujo significativamente el índice de placa y el recuento bacteriano en comparación con el grupo control.
En un ensayo aleatorizado, doble ciego, de brazos paralelos y controlado registrado, 60 participantes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos de 30 cada uno: el Grupo A recibió gel de neem al 2,5 % y el Grupo B recibió gel de clorhexidina (CHX) al 0,2 %. En dicho estudio, el gel de neem mostró efectos antiplaca y antigingivitis comparables a los del gel de CHX.
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, incluyó a 30 estudiantes de odontología de primer año que utilizaron una pasta dental con neem como intervención; el examen clínico se realizó mediante el índice de placa de Silness y Loe (IP) y el índice gingival de Loe y Silness (IG). Se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre el grupo de prueba y el grupo control después de la intervención, tanto en el IP como en el IG.
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, comparó un dentífrico herbal que contenía neem, clavo de olor y aceite de árbol de té con un dentífrico convencional con fluoruro y un placebo en 90 participantes con gingivitis leve, registrando el Índice de Placa (IP) y el Índice Gingival (IG) al inicio, a las 2 semanas y a las 4 semanas. A las 4 semanas, el dentífrico herbal mostró las mayores reducciones en el IP (60,7 %) y el IG (55,7 %) en comparación con el fluoruro (48,6 %, 41,8 %) y el placebo (21,4 %, 13,2 %), con diferencias intergrupales significativas (p < 0,001). Sin embargo, este ensayo utilizó una formulación multiingrediente, lo que hace imposible aislar la contribución independiente del neem.
No toda la evidencia es uniformemente positiva: aunque el neem puede reducir la cantidad de bacterias en la boca que pueden causar placa, el uso de un enjuague bucal que contiene extracto de neem durante 2 semanas no parece reducir la placa ni la gingivitis en algunos ensayos. En general, la evidencia sobre la salud bucal es una de las más sólidas para el neem en estudios en humanos, aunque las poblaciones de estudio suelen ser pequeñas.
4.2 Control glucémico y diabetes tipo 2
El potencial antidiabético del neem se ha explorado tanto en estudios preclínicos como en un pequeño número de estudios clínicos en humanos.
Un estudio clínico aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo (ECA) tuvo como objetivo evaluar la seguridad y la eficacia de un extracto acuoso estandarizado de hojas y ramitas de Azadirachta indica (NEEM) sobre el control glucémico, la disfunción endotelial y la inflamación sistémica en pacientes con DT2. En este ECA, 80 sujetos con DT2 que ya estaban en tratamiento estándar con metformina recibieron 125 mg, 250 mg o 500 mg de NEEM, o placebo, dos veces al día durante 12 semanas. Se evaluaron el nivel de glucemia posprandial (PPBS), el nivel de glucemia en ayunas (FBS), la hemoglobina glucosilada (HbA1c), la resistencia a la insulina (RI), la función endotelial, el estrés oxidativo, la inflamación sistémica, la IL-6 y el TNF-α, la agregación plaquetaria y el perfil lipídico.
El estudio concluyó que el NEEM puede mejorar significativamente la hiperglucemia, la disfunción endotelial y la inflamación sistémica, por encima de lo que puede lograr la metformina por sí sola, en sujetos con DT2. Sin embargo, se señalaron limitaciones importantes: los resultados de estudios en animales no siempre se mantienen en ensayos clínicos controlados en humanos, ya que el NEEM en este estudio no mostró efecto sobre el perfil lipídico, mientras que algunos estudios en animales han mostrado mejoras.
La mayor parte de la evidencia restante sobre efectos antidiabéticos sigue siendo preclínica. Un estudio que evaluó un extracto alcohólico al 70 % de corteza de raíz de neem en diabetes mostró resultados estadísticamente significativos con una dosis de 800 mg/kg (estudio en animales). Otro experimento en animales mostró que el extracto de neem a 250 mg/kg demostró una reducción significativa de los niveles de glucosa en comparación con el grupo control en ratas diabéticas. Se ha realizado una cantidad considerable de investigación sobre la regulación del nivel de glucosa en sangre utilizando extractos y compuestos de A. indica, con poca información sobre fitoquímicos individuales. La base general de evidencia en humanos para el manejo de la diabetes sigue siendo limitada y preliminar.
4.3 Afecciones de la piel
Se realizó un ensayo clínico doble ciego con un fármaco elaborado a partir de un extracto acuoso de hojas de neem en 50 casos de psoriasis no complicada que seguían el régimen convencional de alquitrán de hulla; los resultados revelaron que los pacientes que tomaban el fármaco además del alquitrán de hulla mostraron una respuesta más rápida y mejor en comparación con el grupo placebo.
Investigaciones preliminares sugieren que tomar extracto de neem por vía oral durante 12 semanas, junto con exposición solar diaria y la aplicación de una crema de alquitrán de hulla y ácido salicílico, reduce la gravedad de los síntomas de la psoriasis. Esta evidencia es preliminar, basada en ensayos pequeños con múltiples cointervenciones, lo que dificulta atribuir el efecto al neem por sí solo.
4.4 Afecciones gastrointestinales (úlceras)
Algunas investigaciones sugieren que tomar entre 30 y 60 mg de extracto de corteza de neem por vía oral dos veces al día durante 10 semanas ayuda a curar úlceras estomacales e intestinales. Esta afirmación se basa en investigaciones preliminares, y faltan ensayos más grandes y rigurosamente controlados.
4.5 Actividad antimicrobiana y antifúngica
La evidencia de laboratorio sobre las propiedades antimicrobianas del neem es extensa, aunque los datos clínicos en humanos siguen siendo limitados.
En estudios de laboratorio, las preparaciones de neem mostraron toxicidad frente a cultivos de 14 hongos comunes, incluidos miembros de los géneros Trichophyton, Epidermophyton, Microsporum, Geotrichum y Candida. En ensayos, el aceite de neem ha suprimido varias especies de bacterias patógenas, incluida Staphylococcus aureus.
Los extractos de neem han mostrado una inhibición prometedora frente a varias cepas microbianas in vitro, incluidas Candida albicans, Escherichia coli, Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa. Se ha demostrado que el neem posee propiedades inmunomoduladoras, antiinflamatorias, antihiperglucémicas, antiulcerosas, antimalaria, antifúngicas, antibacterianas, antioxidantes, así como anticarcinogénicas, aunque debe señalarse que la mayoría de estos hallazgos provienen de estudios de laboratorio o en animales, no de ensayos controlados en humanos.
4.6 Investigación anticancerígena (solo preclínica)
Existen reportes del uso de aceite de semilla de neem en pacientes individuales con cáncer epidérmico y tumor parotídeo, pero las medidas de resultado clínico no se informaron adecuadamente. Los estudios en líneas celulares de cáncer humano incluyen efectos antiandrogénicos contra células de cáncer de próstata, inducción de apoptosis en cáncer de células escamosas orales y efectos citotóxicos en células de cáncer de mama. El nimbólido extraído de las flores de neem interfirió con el ciclo celular de líneas celulares leucémicas y de melanoma e indujo apoptosis. Toda la evidencia relacionada con el cáncer permanece en etapa preclínica (líneas celulares y modelos animales); ningún ensayo clínico controlado en humanos ha establecido al neem como un agente anticancerígeno eficaz.
4.7 Efectos hepatoprotectores
Un estudio evaluó el efecto protector del constituyente activo del neem, el nimbólido, frente a la toxicidad hepática inducida por tetracloruro de carbono (CCl₄) en ratas; los resultados sugirieron que el nimbólido posee un efecto hepatoprotector contra el daño hepático inducido por CCl₄, con una eficacia similar a la de la silimarina estándar. Otro estudio reveló que el extracto de hoja tenía protección contra la necrosis hepática inducida por paracetamol en ratas. Estos hallazgos corresponden a estudios en animales; la evidencia clínica en humanos para la hepatoprotección está ausente.
4.8 Efectos antiinflamatorios y cardiovasculares
Los extractos etanólicos de hoja de neem indujeron una acción hipotensora importante y dependiente de la dosis en ratas, pero también se observó bradicardia, así como arritmia cardíaca. Los extractos crudos de raíz y corteza del tallo de neem han mostrado acción diurética e hipotensora. El nimbidinato de sodio indujo diuresis en perros. La inyección intramuscular profunda de nimbidinato de sodio resultó en una diuresis adecuada en un pequeño estudio de pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva. Estos hallazgos cardiovasculares se basan en modelos animales o en estudios humanos muy pequeños y antiguos, y la observación de arritmia justifica cautela.
4.9 Repelencia de insectos
Investigaciones preliminares sugieren que aplicar extracto de raíz o hoja de neem sobre la piel ayuda a repeler las moscas negras; asimismo, aplicar crema de aceite de neem sobre la piel parece proteger contra algunos tipos de mosquitos. Esta área de aplicación cuenta con evidencia razonablemente favorable, dada la actividad insecticida bien caracterizada de la azadiractina.
5. Sistemas corporales y áreas de salud asociados con el neem
El neem demuestra una amplia gama de actividades terapéuticas, incluidos efectos antiinflamatorios, antiartríticos, antipiréticos, hipoglucemiantes, antiulcerosos, anticancerígenos, antidiabéticos, neuroprotectores, antifúngicos, antibacterianos y antitumorales. Los siguientes sistemas corporales son los que se han estudiado más en la literatura científica:
- Salud bucal y dental: Placa, gingivitis, bacterias cariogénicas, enfermedad periodontal.
- Endocrino/metabólico: Regulación de la glucosa en sangre, resistencia a la insulina, función endotelial en diabetes tipo 2.
- Piel y sistema tegumentario: Psoriasis, acné, infecciones cutáneas, eccema, cicatrización de heridas.
- Gastrointestinal: Úlceras pépticas, parásitos intestinales, molestias digestivas.
- Hepático: Actividad hepatoprotectora estudiada en modelos animales.
- Cardiovascular: Evidencia preliminar de efectos sobre la presión arterial y efectos diuréticos.
- Inmunológico: Vías inmunomoduladoras y antioxidantes.
- Neurológico: La evidencia científica sugiere que podría mitigar características patológicas clave de la enfermedad de Alzheimer al reducir la formación de placas de beta-amiloide, inhibir la agregación de la proteína tau y promover la plasticidad sináptica; también exhibe propiedades neuroprotectoras mediante la atenuación del estrés oxidativo y la neuroinflamación. Esta evidencia se limita actualmente a modelos in silico y preclínicos.
6. Formas de dosificación y dosis reportadas
No se ha establecido una dosificación estandarizada universalmente aceptada para el neem en medicina humana. Las siguientes dosis se extraen directamente de fuentes que describen estudios o contextos clínicos específicos:
- Extracto acuoso estandarizado de hoja/ramita (ECA en diabetes): 125 mg, 250 mg o 500 mg de un extracto acuoso estandarizado, administrado dos veces al día durante 12 semanas en pacientes con DT2 en tratamiento con metformina.
- Extracto de corteza de neem (úlceras): 30–60 mg de extracto de corteza de neem dos veces al día por vía oral durante 10 semanas, según lo reportado en investigaciones preliminares sobre úlceras gástricas e intestinales.
- Gel dental: Gel de neem al 2,5 %, utilizado como aplicación oral tópica en un ECA doble ciego.
- Enjuague bucal: Enjuague bucal de Azadirachta indica al 0,19 %, utilizado en un ensayo clínico para la gingivitis inducida por placa.
- Aceite de neem (dosis segura estimada, basada en animales): Con base en estudios en animales, se ha sugerido una dosis segura estimada de aceite de neem de 0,2 mL/kg en adultos.
- Nimbidinato de sodio (estudio cardíaco histórico): Se han utilizado inyecciones IM profundas de nimbidinato de sodio de 250 mg diarios en un ensayo sobre insuficiencia cardíaca congestiva.
El árbol de neem (Azadirachta indica) ofrece diferentes bioactivos que van desde pesticidas hasta moléculas terapéuticas, dependiendo de qué parte de la planta se utilice, la metodología de extracción y el disolvente empleado. Esta variabilidad dificulta la comparación de dosis entre estudios.
7. Consideraciones de seguridad
Seguridad general en adultos
No se ha observado ningún riesgo cuando el neem se ha utilizado en tratamientos tópicos (por ejemplo, para afecciones cutáneas) o en usos dentales, que en conjunto constituyen, con diferencia, las principales aplicaciones médicas. Las investigaciones revelan pocas o ninguna reacción adversa en adultos con el uso de neem a dosis normales.
Aceite de neem: riesgos graves
El aceite de neem es motivo de especial preocupación cuando se consume por vía interna. Dosis tan pequeñas como 5 mL han causado la muerte de lactantes, y los estudios en animales mostraron toxicidad aguda con dosis tan bajas como 14–24 mL por kg de peso corporal. En un reporte de caso de una mujer de 35 años, se produjo pérdida de visión bilateral 5 días después del consumo de aproximadamente 150 mL de aceite de neem. No se puede respaldar el uso de aceite de neem oral en niños debido a las muertes reportadas.
Variabilidad según el tipo de preparación
Los extractos no acuosos parecen ser los productos derivados del neem más tóxicos, con una dosis segura estimada (DSE) de entre 0,002 y 12,5 microg/kg de peso corporal/día. Menos tóxicos son los materiales no procesados: el aceite de semilla y los extractos acuosos (DSE de 0,26 y 0,3 mg/kg de peso corporal/día, respectivamente). La mayoría de los compuestos puros muestran una toxicidad relativamente baja (DSE de la azadiractina: 15 mg/kg de peso corporal/día).
Hepatotoxicidad
Se ha reportado daño hepático inducido por fármacos en asociación con el uso de neem. Las hojas o los extractos de hoja no deben consumirse por parte de las personas durante un período prolongado. Existen reportes anecdóticos de insuficiencia renal en habitantes de Ghana que bebían infusiones de hojas como tratamiento contra la malaria.
Contaminantes
El aceite de neem (elaborado a partir de las semillas de neem) contiene bajas concentraciones de aflatoxina que resultan tóxicas en dosis grandes.
Posibles interacciones farmacológicas
Además de sus posibles efectos beneficiosos para la salud, como propiedades reductoras de la glucemia, antiparasitarias, antiinflamatorias, antiulcerosas y hepatoprotectoras, también se describen efectos tóxicos. La actividad hipoglucemiante del neem es clínicamente relevante cuando se combina con medicamentos antidiabéticos, ya que podría producirse una reducción aditiva de la glucosa en sangre. No hay interacciones farmacológicas bien documentadas en la literatura formal, aunque la reducción de la glucosa en sangre observada en ECA en humanos (además del efecto de la metformina) implica una interacción farmacodinámica aditiva con fármacos antidiabéticos.
Embarazo y lactancia
Falta información sobre la seguridad y la eficacia durante el embarazo y la lactancia. También se reporta el uso tradicional de la hoja como anticonceptivo y para provocar abortos; estas propiedades, junto con la falta de datos de seguridad, hacen que el uso del neem no sea recomendable durante el embarazo.
Riesgo de confusión de especies
Las semillas de neem, que son tóxicas en dosis grandes, se parecen a las drupas, más tóxicas, de M. azedarach (paraíso), y en ocasiones ambas se confunden.
8. Resumen de la solidez de la evidencia
- Salud bucal (placa/gingivitis): Múltiples ensayos controlados aleatorizados pequeños en humanos; la evidencia es consistente y moderadamente favorable, particularmente para las formulaciones de gel de neem, gel dental y pasta dental. Las poblaciones de estudio suelen ser pequeñas.
- Control glucémico en DT2: Al menos un ECA publicado (n=80) que muestra efectos estadísticamente significativos; la evidencia es prometedora pero preliminar, y requiere replicación en ensayos más grandes y conducidos de forma independiente.
- Úlceras gástricas: Solo datos humanos en fase temprana; la evidencia es insuficiente para conclusiones firmes.
- Afecciones de la piel (psoriasis): Ensayos clínicos pequeños con cointervenciones; la contribución independiente del neem no puede aislarse de forma confiable.
- Actividad antimicrobiana: Datos in vitro y en animales sólidos; la evidencia clínica en humanos es prácticamente inexistente.
- Anticancerígeno, hepatoprotector, cardiovascular, neuroprotector: Predominantemente datos in vitro (cultivo celular) y en animales únicamente; no existen ensayos en humanos con potencia estadística adecuada.
- Repelencia de insectos: Investigación preliminar favorable; bien explicada mecanísticamente por la actividad insecticida documentada de la azadiractina.
Referencias