Endometriosis
Sinopsis
Endometriosis: Una Referencia de Nutrición y Salud Natural
1. Definición y Panorama General
La endometriosis se define clásicamente por la presencia de glándulas y estroma endometriales en localizaciones extrauterinas. De manera más precisa, es una enfermedad ginecológica crónica e inflamatoria, caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero, que en muchas pacientes se asocia con síntomas dolorosos debilitantes.
La endometriosis afecta a aproximadamente 190 millones de mujeres y personas asignadas como mujeres al nacer en todo el mundo. Afecta a aproximadamente el 5–10% de las mujeres en edad reproductiva, y se asocia con dolor pélvico e infertilidad. Las pacientes con endometriosis también presentan un mayor riesgo de infertilidad, aparición de fatiga, dolor multisitio y otras comorbilidades. Por lo tanto, la endometriosis se entiende mejor como una condición con presentación y efectos variables en múltiples etapas de la vida.
Es común un retraso diagnóstico prolongado tras el inicio de los síntomas, así como la persistencia y recurrencia de los síntomas a pesar del tratamiento. Los síntomas no se correlacionan bien con la gravedad de la enfermedad. Puede haber una disfunción significativa con enfermedad macroscópica mínima, mientras que la endometriosis grave a veces es asintomática.
2. Presentación Clínica
Los signos clínicos son numerosos. Entre ellos, se encuentran con frecuencia la dismenorrea, la dispareunia, el dolor pélvico crónico, el sangrado uterino irregular y/o la infertilidad. Este endometrio ectópico es funcional y experimenta revisiones periódicas, lo que explica la naturaleza cíclica de los síntomas y el proceso inflamatorio crónico asociado con los estrógenos.
Sus localizaciones principales son el peritoneo pélvico, los ligamentos uterosacros, el fondo de saco de Douglas, el septo rectovaginal y los ovarios. Los síntomas están relacionados con el sitio de los implantes endometriósicos y el sistema orgánico involucrado. Se han reportado casos de afectación extrapélvica en prácticamente todos los demás sistemas orgánicos, incluidos el sistema nervioso central (SNC), los pulmones, la pleura, el riñón y la vejiga. El tracto gastrointestinal (GI) es el sitio extrapélvico más común de endometriosis, y los síntomas incluyen obstrucción intestinal, sangrado rectal y constipación.
3. Sistemas Corporales Involucrados
La fisiopatología de la endometriosis involucra interacciones inmunológicas, hormonales e inflamatorias complejas que alteran la dinámica normal de los tejidos. Las causas de la endometriosis pueden ser complejas y pueden involucrar factores endocrinos, inmunológicos, inflamatorios y angiogénicos.
Los procesos patológicos subyacentes a la endometriosis también pueden estar involucrados en un espectro de comorbilidades crónicas, incluyendo enfermedad cardiovascular, cáncer ginecológico, trastornos respiratorios e incluso trastornos psiquiátricos.
3.1 Sistema Reproductivo
El sistema reproductivo es el sitio principal de la enfermedad. El tejido ectópico se implanta con mayor frecuencia en el peritoneo pélvico, los ovarios y el septo rectovaginal. La endometriosis es un trastorno ginecológico inflamatorio, fibrótico y dependiente de estrógenos, caracterizado por tejido similar al endometrio fuera del útero, principalmente en el peritoneo pélvico, los ovarios y el septo rectovaginal. En casos raros, este tejido similar al endometrio se puede encontrar en otras áreas, como el pericardio, la pleura, el diafragma o incluso el cerebro.
3.2 Sistema Inmunológico
Un metaanálisis ha revelado disbiosis de la microbiota intestinal en mujeres con endometriosis. Los desequilibrios en el microbioma intestinal alteran la función inmunológica, desencadenando respuestas inflamatorias que elevan las citocinas proinflamatorias, deterioran la vigilancia inmunológica y alteran los perfiles de células inmunitarias. Estas alteraciones conducen a la inflamación crónica, favoreciendo un entorno propicio para la adhesión celular, la angiogénesis y la fibrosis, lo cual puede perpetuar la progresión de la endometriosis.
3.3 Sistema Endocrino
La endometriosis es una condición inflamatoria y dependiente de estrógenos, asociada con dolor pélvico e infertilidad. Los reportes que vinculan a los químicos disruptores endocrinos (EDC, por sus siglas en inglés) con la endometriosis sugieren que estos, junto con los estrógenos endógenos/exógenos, son candidatos potenciales transformadores/inductores/estimulantes en las teorías sobre la patogénesis de la endometriosis.
3.4 Vías Epigenéticas y de Estrés Oxidativo
Los estudios han demostrado anomalías epigenéticas generalizadas en las células estromales endometriósicas, incluyendo cambios en la metilación del ácido desoxirribonucleico (ADN), modificaciones de histonas y expresión de microARN (miARN). Al mismo tiempo, el estrés oxidativo también desempeña un papel más evidente en el proceso patológico de la endometriosis. Los niveles elevados de estrés oxidativo se consideran ampliamente un factor clave en el inicio de las respuestas inflamatorias, la remodelación de la matriz extracelular, la angiogénesis y la proliferación celular.
4. Teorías sobre el Origen y la Patogénesis
Existen muchas teorías sobre el inicio y la propagación de los diferentes tipos de lesiones endometriósicas, de las cuales la más común es la teoría de Sampson, según la cual el flujo retrógrado de sangre menstrual está relacionado con el desarrollo de la endometriosis. La incapacidad del cuerpo para eliminar los implantes de endometriosis del líquido peritoneal puede agravarse por características anatómicas. Algunos elementos aumentan el reflujo menstrual, la hipertensión de la unión útero-tubárica, las ondas de contracciones tubáricas retrógradas del miometrio y las malformaciones uterinas. Además, en las pacientes que sufren de endometriosis, la menstruación suele ser más prolongada y abundante, y los ciclos menstruales son más cortos.
La teoría de la metástasis benigna sostiene que los implantes endometriales ectópicos son el resultado de la diseminación linfática o hematógena de células endometriales. Estudios microvasculares demostraron el flujo de linfa desde el cuerpo uterino hacia el ovario, lo que hace posible un papel del sistema linfático en la etiología de la endometriosis ovárica.
Una propuesta más reciente sugiere que las células madre/progenitoras extrauterinas originadas en la médula ósea podrían diferenciarse en tejido endometriósico. Los linajes celulares candidatos incluyen progenitores mesenquimales de médula ósea y progenitores endoteliales, y esta representa un área de investigación activa.
Otra teoría afirma que las células müllerianas remanentes pueden permanecer en los tejidos pélvicos durante el desarrollo del sistema mülleriano. En situaciones de estimulación estrogénica, pueden inducirse a diferenciarse en glándulas y estroma endometriales funcionales.
5. Factores Contribuyentes y Asociados
5.1 Factores Genéticos y Familiares
Algunas mujeres pueden tener una predisposición genética a la endometriosis. Los estudios han demostrado que los familiares de primer grado de mujeres con esta enfermedad tienen más probabilidades de desarrollarla también. La etiología de la endometriosis es compleja y multifactorial. Los factores de riesgo asociados con el desarrollo de la endometriosis incluyen antecedentes familiares, el ciclo menstrual y reproductivo, un índice de masa corporal (IMC) bajo, la dieta, el consumo de alcohol, el tabaquismo, factores ambientales, el sistema inmunológico, factores genéticos y anomalías intrínsecas del endometrio.
5.2 Factores Hormonales
El consumo excesivo de carne roja se asocia con niveles elevados de sulfato de estrógeno, lo que conduce a mayores niveles de esteroides y factores inflamatorios que influyen en la progresión de la endometriosis. Los factores dietéticos pueden relacionarse con la etiología de la endometriosis debido a su papel en la regulación del metabolismo de las hormonas esteroideas, su efecto en la contracción muscular, la regulación de la inflamación, el estrés oxidativo y el ciclo menstrual. Algunos estudios observacionales mostraron que una dieta basada en plantas conduce a una disminución de la biodisponibilidad del estrógeno; el estrógeno desempeña un papel en la inducción de la proliferación del tejido endometrial extrauterino.
5.3 Disruptores Ambientales y Endocrinos
Los datos se centraron principalmente en disruptores endocrinos, como las dioxinas y los bifenilos policlorados, que parecen tener el efecto más fuerte. Los datos intrigantes sugieren un vínculo con el trabajo nocturno, la exposición solar y el consumo de carne roja. Para otros factores de riesgo estudiados, particularmente aquellos relacionados con el estilo de vida (consumo de tabaco, alcohol, café, soya, ejercicio físico), los datos no son suficientes para extraer conclusiones.
5.4 Factores Perinatales y de la Vida Temprana
La mayoría de los estudios encontraron que las mujeres nacidas con bajo peso al nacer (<2.5 kg o <5.5 lb) tenían más probabilidades de ser diagnosticadas con endometriosis. Para otros factores de la vida temprana, la evidencia es mixta o limitada. Se considera que las exposiciones durante la vida temprana, incluidas las intrauterinas, desempeñan un papel importante en la aparición posterior de la afección.
5.5 Disbiosis de la Microbiota Intestinal
La disbiosis microbiana desempeña un papel fundamental en el inicio y la progresión de la endometriosis. Los desequilibrios en el microbioma conducen a la elevación de factores proinflamatorios y al deterioro de la función inmunológica, contribuyendo a la aparición de la endometriosis. La microbiota intestinal puede modular el metabolismo del estrógeno a través del estroboloma, influir en las respuestas inmunitarias sistémicas y locales, y moldear la inflamación crónica de bajo grado, todo lo cual es relevante para la endometriosis y la infertilidad. Las investigaciones sugieren que la microbiota intestinal puede potenciar la sensibilización central asociada con el dolor crónico en la endometriosis al modular las actividades de la microglía, los astrocitos y las células inmunitarias, intensificando así la percepción del dolor de las pacientes.
5.6 Comorbilidades y Asociaciones a Largo Plazo con Enfermedades
Las mujeres afectadas por endometriosis tienen un riesgo mayor que la población femenina general de padecer cáncer de ovario, cardiopatía coronaria (CHD, por sus siglas en inglés) y otros riesgos de enfermedad a largo plazo, así como de trastornos autoinmunes y atópicos.
6. Factores Dietéticos
La asociación entre la nutrición y la endometriosis es controvertida. La certeza de la relación entre la endometriosis y los desenlaces de los factores nutricionales se calificó de "muy baja" a "baja", lo que limita la aplicación de la literatura actual para interpretaciones concluyentes. Se recomiendan más ensayos aleatorizados a gran escala y los consiguientes metaanálisis para obtener evidencia de alto nivel.
6.1 Carne Roja
El análisis de la literatura disponible respalda la idea de que la carne roja procesada y no procesada aumenta el riesgo de endometriosis, mientras que no existe evidencia concluyente sobre los efectos de otras fuentes de proteína en la enfermedad. Esta es una de las asociaciones dietéticas reportadas de manera más consistente en múltiples revisiones sistemáticas.
6.2 Verduras y Frutas
Una revisión general (umbrella review) encontró un efecto protector leve (clase IV, la fuerza más baja en el cuartil de evidencia) para las verduras (RR 0.590; IC 95% 0.49–0.71), aunque esto se ubicó en la fuerza más baja del cuartil de evidencia. El consumo de verduras de hoja verde y fruta fresca puede reducir el riesgo de endometriosis. Un mayor consumo de frutas y verduras verdes podría ser protector porque puede disminuir los marcadores inflamatorios como la interleucina-6 (IL-6), que se encuentran elevados en las mujeres diagnosticadas con endometriosis.
6.3 Productos Lácteos
Un mayor consumo total de lácteos [todos los alimentos lácteos bajos y altos en grasa] se asoció con una disminución del riesgo de endometriosis (RR 0.90; IC 95%, 0.85 a 0.95; P < 0.001), pero estas asociaciones no se observaron con el consumo de lácteos bajos o altos en grasa, queso o leche por separado. Los productos lácteos contienen agentes antiinflamatorios y antioxidantes, vitamina D y calcio, que pueden inducir un efecto protector en la endometriosis.
6.4 Grasas Dietéticas
Los estudios sobre el consumo total de grasas, incluidas las grasas monoinsaturadas, poliinsaturadas, saturadas y trans-insaturadas, no sugieren una asociación definitiva con la endometriosis. La composición de ácidos grasos en la dieta puede estar relacionada con el riesgo de endometriosis. El consumo de aceite de pescado puede conducir a una disminución del riesgo de endometriosis debido a sus efectos antiinflamatorios, mientras que un alto consumo de grasas trans conduce a un mayor riesgo.
6.5 Cafeína
La cafeína, una de las sustancias farmacológicamente activas más utilizadas en el mundo, ha sido estudiada como un posible factor contribuyente vinculado con el desarrollo de condiciones dependientes de hormonas. Esta teoría se origina en el hecho de que la cafeína afecta los niveles de hormonas esteroideas, la producción de la globulina fijadora de hormonas sexuales en el hígado, y la conversión de andrógenos a estrógenos al alterar la función de la aromatasa. Algunos análisis sugieren que un alto consumo de cafeína puede aumentar el riesgo de endometriosis, aunque la base de evidencia general para esta asociación sigue siendo limitada.
6.6 Patrones Dietéticos Generales
Una dieta saludable, centrada principalmente en dietas basadas en plantas y bajas en productos animales, incluye verduras, frutas, legumbres, nueces, pescado, granos enteros y lácteos bajos en grasa, así como un consumo moderado de carne roja, bebidas alcohólicas, sal y ácidos grasos saturados. Sin embargo, no está claro si una dieta saludable alivia los síntomas de la endometriosis en las mujeres. Aunque las modificaciones dietéticas se consideran la tercera medida de automanejo más exitosa, ninguna dieta específica parece producir mayores beneficios autoinformados.
7. Nutrientes Estudiados en Relación con la Endometriosis
7.1 Ácidos Grasos Poliinsaturados Omega-3 (AGPI)
Evidencia Científica: La endometriosis es un trastorno ginecológico inflamatorio crónico asociado con dolor pélvico y deterioro de la calidad de vida relacionada con la salud. Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI) tienen potencial antiinflamatorio y pueden conferir un beneficio adyuvante cuando se combinan con la terapia convencional.
Los datos en animales e in vitro son consistentes: los estudios en animales demostraron que el omega-3 redujo el volumen y el peso de las lesiones de endometriosis, redujo las citocinas inflamatorias (TNF, IL-1β, IL-6), y redujo los niveles de estado oxidante total e índice de estrés oxidativo. Sin embargo, el omega-3 no tiene un efecto significativo sobre la gravedad del dolor y la calidad de vida de las pacientes con endometriosis en los ensayos clínicos. No obstante, los ácidos grasos omega-3 poseen propiedades antiinflamatorias y se han propuesto como una opción terapéutica potencial para la endometriosis.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 de cinco ECA (n total=424) encontró que no había efectos estadísticamente significativos de los AGPI omega-3 sobre el dolor (DM = −0.387; IC 95% −1.742 a 0.967; I² = 93.3%; p = 0.575). Sin embargo, un estudio de cohorte retrospectivo de 2026 (pacientes tratadas en un solo centro, enero de 2021–diciembre de 2024) reportó que, en comparación con los controles, el grupo de omega-3 experimentó mayores reducciones en el dolor general, disminuciones más grandes en IL-6, TNF-α y PCR, y mayores mejoras en las puntuaciones de calidad de vida relacionada con la salud. Los autores concluyeron que el consumo adyuvante de AGPI omega-3 se asoció con una mejora del dolor, una reducción de los biomarcadores inflamatorios y una mejor calidad de vida relacionada con la salud en la endometriosis, lo cual justifica su confirmación en futuros estudios prospectivos aleatorizados. La evidencia clínica general sigue siendo preliminar e inconsistente, y faltan ECA confirmatorios de alta calidad.
7.2 Vitamina D
Evidencia Científica: Las mujeres con endometriosis han mostrado niveles séricos reducidos de vitamina D en comparación con aquellas sin la enfermedad o con afectación leve. El mecanismo biológico a través del cual la vitamina D puede afectar el riesgo de endometriosis aún no se comprende completamente, aunque se hipotetiza que involucra la regulación del sistema inmunológico, ya que existe fuerte evidencia circunstancial de que la endometriosis no depende únicamente de las hormonas esteroideas circulantes.
La evidencia clínica sobre la suplementación con vitamina D en la endometriosis presenta resultados mixtos, con algunos ensayos que demuestran beneficios en la reducción del dolor y los marcadores inflamatorios, mientras que otros no muestran una ventaja significativa sobre el placebo. La suplementación con dosis altas de vitamina D (50,000 UI) ha mostrado los beneficios más consistentes en los ensayos clínicos. Una revisión sistemática encontró que la suplementación con vitamina D exhibe eficacia en el alivio de la dismenorrea asociada con la endometriosis, evidenciado por un metaanálisis que mostró una reducción significativa de la dismenorrea (diferencia de medias −1.41, IC 95% −2.61 a −0.22, P = 0.02). En contraste, otra revisión sistemática de ECA no mostró un efecto significativo del consumo de vitamina D sobre la dismenorrea (2 estudios, 44 vitamina D vs. 44 placebo, media −0.71, IC 95% −1.94 a 0.51) y el dolor pélvico no cíclico. Aunque los estudios in vitro y en animales parecen sugerir la regresión de los implantes endometriósicos y la disminución de la invasión y la proliferación tras la suplementación con vitamina D, esto no se reflejó en los resultados de los estudios en humanos incluidos. La evidencia es mixta y preliminar.
7.3 Vitaminas Antioxidantes (Vitaminas C y E)
Evidencia Científica: Un metaanálisis de ECA encontró que los antioxidantes redujeron significativamente la dismenorrea (DME, −0.48; IC 95%, −0.82 a −0.13; I²=75.14%). Los resultados del metaanálisis también sugirieron que la suplementación con antioxidantes mejoró significativamente el dolor pélvico (DME, −1.51; IC 95%, −2.74 a −0.29; I²=93.96%), aunque los antioxidantes parecen no tener un impacto beneficioso significativo sobre la gravedad de la dispareunia. La suplementación dietética con antioxidantes parece impactar de manera beneficiosa la gravedad de la dismenorrea y el dolor pélvico relacionados con la endometriosis. La alta heterogeneidad (I²>75%) en estos metaanálisis limita la interpretabilidad, y la evidencia se considera preliminar.
7.4 Magnesio
Evidencia Científica: La asociación protectora más fuerte para el consumo de leche y magnesio en mujeres que nunca han reportado infertilidad puede deberse a la influencia de estos factores en los síntomas de dolor pélvico crónico o a etiologías de endometriosis diferentes. Los datos de intervención formal sobre la suplementación con magnesio específicamente para la endometriosis son limitados, y la evidencia disponible es en gran parte observacional y débil.
8. Compuestos Naturales e Ingredientes Herbales
8.1 N-Acetilcisteína (NAC)
Evidencia Científica (estudios en humanos): La NAC es la forma acetilada del aminoácido cisteína, que funciona como antioxidante y precursor del glutatión. La NAC es un compuesto antioxidante conocido por sus efectos antiinflamatorios y antiproliferativos sobre las células y tejidos endometriósicos. Estudios recientes han demostrado que la NAC altera la expresión de proteínas y genes relacionados con la proliferación, la diferenciación y la inflamación en las células endometriósicas.
Un estudio de cohorte observacional (n=92 mujeres italianas consecutivas con endometriosis ovárica confirmada por ultrasonido) encontró que, después de 3 meses, en las pacientes tratadas con NAC el diámetro medio del quiste se redujo ligeramente (−1.5 mm) frente a un aumento significativo (+6.6 mm) en las pacientes no tratadas (P = 0.001). Más quistes se redujeron y menos quistes aumentaron de tamaño durante el tratamiento con NAC. Un estudio de seguimiento prospectivo de cohorte única de 2023 en el Hospital Universitario Sapienza confirmó esto, inscribiendo pacientes de 18 a 45 años con diagnóstico clínico/histológico de endometriosis que recibieron NAC oral 600 mg, 3 tabletas/día durante 3 días consecutivos por semana durante 3 meses. Al inicio y después de 3 meses, se evaluaron la dismenorrea, la dispareunia y el dolor pélvico crónico mediante la Escala Visual Analógica, mientras que el tamaño del endometrioma se estimó mediante ultrasonido transvaginal. Estos estudios son no controlados o no aleatorizados; la evidencia es prometedora pero preliminar. Se necesitan ECA con potencia estadística adecuada.
8.2 Resveratrol
Evidencia Científica: El resveratrol, una fitoalexina polifenólica derivada de plantas, demuestra efectos beneficiosos de amplio espectro para la salud, incluyendo propiedades antiproliferativas, antiinflamatorias, antineoplásicas y antioxidantes. Debido a estas propiedades y a su amplia distribución en las plantas, se propone que el resveratrol tiene un gran potencial para tratar la endometriosis.
En modelos animales de endometriosis, la suplementación con resveratrol disminuyó el número y el volumen de los implantes endometriales, suprimió la proliferación, la vascularización, la inflamación y la supervivencia celular, y aumentó la apoptosis. En estudios in vitro, el tratamiento con resveratrol redujo la invasividad de las células estromales endometriósicas (ESC) y suprimió sus respuestas inflamatorias.
En un ECA en humanos, un ensayo clínico aleatorizado encontró que la ingesta de resveratrol en una dosis de 40 mg/día junto con la píldora anticonceptiva monofásica redujo las puntuaciones de dolor en mujeres con diagnóstico de endometriosis. Aunque estas señales tempranas son notables, de los 30 artículos revisados en una revisión sistemática que abarca curcumina, quercetina y resveratrol, solo se incluyó un único ensayo clínico, lo que demuestra que la evidencia en humanos es muy limitada y la mayoría de los datos provienen de estudios in vitro y en animales.
8.3 Curcumina
Evidencia Científica: La curcumina puede reducir la inflamación en las células endometriales al inhibir la expresión de SREBP-1. Un estudio in vitro mostró que la curcumina reguló a la baja la expresión del Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (VEGF), un factor angiogénico clave que promueve el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, en las células de endometriosis. El efecto inhibitorio de la curcumina sobre la supervivencia de las células de endometriosis fue mediado, al menos en parte, por la regulación a la baja de la expresión de VEGF.
Los datos de ensayos clínicos en humanos para la curcumina en la endometriosis son extremadamente escasos; la base de evidencia actualmente se limita a estudios in vitro y en animales con solo datos preliminares en humanos.
8.4 Quercetina
Evidencia Científica: La quercetina es un flavonoide presente en muchos alimentos vegetales (por ejemplo, cebollas, manzanas, alcaparras). Las investigaciones han buscado proporcionar evidencia de cómo la quercetina puede actuar como una intervención natural para controlar la fisiopatología de la endometriosis. La evidencia disponible se deriva principalmente de experimentos in vitro y en animales. No existen datos de ECA en humanos específicos para la quercetina y la endometriosis, y la evidencia es muy preliminar (solo preclínica).
8.5 Medicina Herbal China (MHC) — Uso Tradicional y Evidencia Científica
Uso Tradicional: La medicina herbal china (MHC) es un sistema de medicina con una tradición escrita ininterrumpida que se remonta a más de dos mil años. Aunque la endometriosis como entidad distinta no existía en la tradición clásica, los síntomas de dismenorrea, disuria, disquecia y menorragia se diferenciaron sistemáticamente y, al parecer, se trataron bien. La endometriosis se registra como Zheng Jia en los libros de medicina tradicional china. Las Píldoras Guizhi Fuling (GFP), una prescripción clásica para promover la circulación sanguínea y eliminar la estasis sanguínea, se utilizan ampliamente para las enfermedades de estasis sanguínea en mujeres representadas por Zheng Jia.
En el diagnóstico de la medicina tradicional china, los participantes en los ensayos clínicos se han descrito como con estancamiento de Qi y sangre con una deficiencia renal subyacente. Una encuesta poblacional de Taiwán encontró que, en general, el 90.8% de las mujeres en edad reproductiva con endometriosis utilizaba la MTC, y el 25.2% de ellas buscaba la MTC con la intención de tratar sus síntomas relacionados con la endometriosis.
Evidencia Científica: En China, el tratamiento de la endometriosis mediante la medicina herbal china es rutinario, y se ha realizado una investigación considerable sobre el papel de la MHC en el alivio del dolor, la promoción de la fertilidad y la prevención de recaídas. Un metaanálisis de 2025 de 11 ECA (n=1401 participantes) encontró que la MHC redujo significativamente las puntuaciones de EVA para la dismenorrea (DME=−2.04, P=0.0484) y la dispareunia (DME=−2.42, P=0.0031), aunque la heterogeneidad fue alta. Sin embargo, la mayoría de los estudios existentes son ensayos clínicos de muestra pequeña, de un solo centro y con conclusiones inconsistentes, y aún falta una evaluación sistemática de la eficacia y seguridad de la MTC. Por lo tanto, la evidencia se considera preliminar, con heterogeneidad de moderada a alta que limita las conclusiones.
La Decocción Shaofu Zhuyu (SZD) es una de estas fórmulas. La SZD es una fórmula herbal tradicional china comúnmente utilizada para trastornos ginecológicos que involucran "estasis sanguínea" y dolor abdominal bajo. Aunque se aplica clínicamente para la endometriosis, la evidencia sobre su eficacia y seguridad sigue siendo fragmentada.
8.6 Otros Suplementos en Investigación
La literatura ha revisado los efectos de una amplia gama de suplementos, incluyendo zinc, magnesio, omega-3, propóleo, quercetina, curcumina, N-acetilcisteína, probióticos, resveratrol, ácido alfa-lipoico, vitamina C, vitamina E, selenio y epigalocatequina-3-galato (EGCG) en el contexto de la endometriosis. Con base en los resultados de estudios in vitro, en animales y en humanos, podría decirse que los suplementos dietéticos pueden usarse como tratamiento complementario para la endometriosis, aunque para la mayoría de los agentes individuales, los datos de ECA en humanos son escasos o inexistentes, y la evidencia disponible es en gran parte preclínica.
La melatonina es otro compuesto con creciente interés. En el análisis de subgrupos de un metaanálisis, se observó una reducción significativa de la dismenorrea en un subconjunto de ensayos que administraron melatonina (DME, −1.40; IC 95% −2.47 a −0.32; I²=79.15%), aunque, de nuevo, la alta heterogeneidad y los pequeños tamaños de los ensayos limitan las conclusiones.
9. Factores del Estilo de Vida
9.1 Actividad Física y Ejercicio
Los resultados de una revisión sistemática indican que la actividad física y el ejercicio tienen un impacto beneficioso en la calidad de vida, la intensidad del dolor, la salud mental, la disfunción del piso pélvico y la densidad ósea. Un metaanálisis demostró que la actividad física y el ejercicio tienen un impacto significativo en la mejora de la calidad de vida, particularmente en el contexto del dolor (P<0.0001), el control y la impotencia (P<0.00001), y el bienestar emocional (P=0.006). Sin embargo, los ensayos controlados aleatorizados son actualmente escasos, y la calidad de la evidencia derivada de estos estudios es relativamente baja.
Una revisión narrativa encontró que los ejercicios de conciencia corporal, como el yoga Hatha, la relajación muscular progresiva y el método Jacobson, redujeron el dolor y el estrés y mejoraron la calidad de vida asociada con la endometriosis.
9.2 Peso Corporal
Los factores de riesgo asociados con la endometriosis incluyen un índice de masa corporal (IMC) bajo como un factor asociado reconocido en la literatura epidemiológica. La relación entre la composición corporal y el riesgo de endometriosis se considera multifactorial y es objeto de investigación en curso.
9.3 Alcohol y Tabaco
Para los factores de riesgo relacionados con el consumo de tabaco y alcohol, los datos no son suficientes para extraer conclusiones sobre su papel en el desarrollo o la progresión de la endometriosis.
10. Resumen de la Evidencia y Fuerza de la Evidencia
- Evidencia observacional consistente: Consumo de carne roja (mayor riesgo); consumo de verduras y frutas (posible disminución del riesgo); consumo total de lácteos (posible disminución del riesgo).
- Evidencia de ensayos clínicos mixta o preliminar: Vitamina D (algunos ECA con beneficio para la dismenorrea, otros ECA sin efecto), antioxidantes en general (señal en metaanálisis para la dismenorrea, alta heterogeneidad), N-acetilcisteína (datos prometedores de cohortes no controladas), resveratrol (un único ECA pequeño).
- Evidencia únicamente preclínica (in vitro / animal): Curcumina, quercetina y muchos suplementos individuales revisados en la literatura. Estos hallazgos aún no se han confirmado en ECA en humanos con potencia estadística adecuada.
- Uso tradicional, evidencia limitada de ECA modernos: Fórmulas de medicina herbal china. Existen estudios, pero generalmente son pequeños, de un solo centro y con alta heterogeneidad.
- Actividad física: Señales consistentes de beneficio para el dolor y la calidad de vida, pero la evidencia de ECA es escasa y de baja calidad.
Actualmente, no existen recomendaciones dietéticas específicas para pacientes con endometriosis respaldadas por las principales autoridades de salud, y la ciencia nutricional general en esta área es un campo activo y en evolución.
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Remedios Naturales
Ingredientes
- ALA (ácido alfa-lipoico)Científico
El ácido alfa-lipoico es un cofactor antioxidante universal evaluado para el dolor asociado a la endometriosis. Estudios en humanos han demostrado que el ácido alfa-lipoico mejoró el dolor asociado a la endometriosis, y una preparación combinada con NAC y bromelina (estudio LEAP) redujo significativamente el dolor pélvico. Un estudio clínico que utilizó ácido alfa-lipoico junto con PEA y mirra mostró una reducción significativa de la dismenorrea, la dispareunia y el dolor pélvico crónico.
- cariofilenoCientífico
En un modelo de endometriosis en ratas, el BCP (10 mg/kg y 30 mg/kg) suprimió el crecimiento de los implantes endometriales en más del 50% e indujo apoptosis en el epitelio luminal y en las células endoteliales de los vasos sanguíneos, sin afectar la fertilidad.
- cúrcumaCientífico
La curcumina, el principal polifenol de la cúrcuma, ha demostrado efectos antiinflamatorios, antiangiogénicos y de supresión del estradiol sobre células endometriales in vitro y en modelos animales. Un ensayo controlado aleatorizado doble ciego de 2025 mostró que 80 mg de curcuminoides nanomicelares añadidos al dienogest mejoraron significativamente el dolor, la calidad de vida y la función sexual durante 8 semanas. Un ECA triple ciego anterior (68 mujeres, 2022) no encontró un efecto significativo sobre el dolor, lo que indica resultados clínicos mixtos.
- DIM (diindolilmetano)Científico
El diindolilmetano (DIM), formado a partir del indol-3-carbinol durante la digestión de vegetales crucíferos, promueve un metabolismo favorable de los estrógenos al desviar la 16α-hidroxiestrona hacia la 2-hidroxiestrona, lo que podría reducir el estímulo hiperestrogénico de la endometriosis. No se han publicado ECA clínicos específicamente para la endometriosis; la evidencia es preclínica y mecanicista.
- EGCG (galato de epigalocatequina)Científico
La EGCG, la principal catequina del té verde, ejerce potentes efectos antiangiogénicos al inhibir la expresión y señalización del VEGF en las lesiones endometriósicas, lo cual se ha demostrado en múltiples estudios in vitro y en animales. También redujo el tamaño de las lesiones endometriósicas en modelos animales. Todavía no existen ECA publicados en humanos; un ECA registrado de gran tamaño (185 mujeres) completó su reclutamiento, pero no ha publicado resultados hasta 2025.
- fisetinaCientífico
En un modelo de endometriosis en ratas, la fisetina administrada por vía oral redujo el tamaño de los implantes endometriales, la infiltración de mastocitos, la activación del inflamasoma NLRP3 y los marcadores de estrés oxidativo. Una revisión de 2026 de Johns Hopkins también identificó la relevancia preclínica de la fisetina para la endometriosis.
- indol-3-carbinolCientífico
El indol-3-carbinol (I3C) es el precursor dietético directo del DIM, presente en vegetales crucíferos. Promueve un metabolismo estrogénico favorable, inhibe la señalización del receptor de estrógeno y presenta efectos antiproliferativos sobre las células endometriales. Su relevancia para la endometriosis se deriva de mecanismos antiestrogénicos y antiproliferativos; aún no se han publicado datos de ECA clínicos específicos para la endometriosis.
- Lactobacillus gasseriCientífico
L. gasseri OLL2809 ha sido evaluada en un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en pacientes con endometriosis, y se demostró que reduce eficazmente el dolor menstrual y la dismenorrea. Estudios en animales muestran que suprime el crecimiento del tejido endometrial ectópico mediante la activación de células NK estimulada por la inducción de IL-12.
- magnesioCientífico
El magnesio es un mineral relajante muscular y antiinflamatorio ampliamente estudiado, evaluado en la endometriosis para el alivio de la dismenorrea y el dolor pélvico. Se recomienda en enfoques integrativos tradicionales para el espasmo del músculo uterino. Un único ECA sobre el magnesio para el dolor de la endometriosis no confirmó su eficacia por sí solo, pero estudios en animales respaldan sus propiedades antiangiogénicas.
- MelatoninaCientífico
La melatonina es una hormona neuroendocrina con propiedades antioxidantes, analgésicas y antiinflamatorias que ha sido evaluada en ECA sobre endometriosis. Un ECA de fase II histórico (2013) encontró que 10 mg/noche redujo significativamente el dolor pélvico crónico asociado a endometriosis en aproximadamente un 40% y redujo el uso de analgésicos en aproximadamente un 80% durante dos meses. Un ECA posterior arrojó resultados mixtos.
- NAC (N-acetilcisteína)Científico
La N-acetilcisteína ha demostrado efectos antiproliferativos y antioxidantes significativos sobre el tejido endometriótico. Un estudio prospectivo encontró que 600 mg tres veces al día durante tres días consecutivos por semana a lo largo de tres meses redujo el tamaño de los quistes de endometrioma ovárico. Un ECA de combinación (estudio LEAP) con NAC, ácido alfa-lipoico y bromelina mostró una reducción del dolor pélvico relacionado con la endometriosis.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 exhiben efectos antiinflamatorios, antiproliferativos y antiangiogénicos relevantes para la endometriosis. Los estudios en animales muestran de manera consistente una reducción del tamaño de las lesiones y de las citocinas inflamatorias. La evidencia de ECA en humanos es mixta: un ECA encontró mejoría en el dolor asociado a la endometriosis, mientras que otros dos mostraron un beneficio limitado o nulo en comparación con el placebo.
- PEA (palmitoiletanolamida)Científico
La palmitoiletanolamida (PEA) es un mediador lipídico endógeno con propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Los ensayos clínicos muestran que la PEA ultramicronizada, sola o comicronizada con el polifenol polidatina, reduce significativamente el dolor pélvico crónico asociado a la endometriosis, la dismenorrea y la dispareunia. Una revisión crítica de 2026 confirmó un ECA que mostraba su eficacia.
- pinoCientífico
Los datos clínicos muestran que Pycnogenol (60 mg/día) reduce los síntomas de la endometriosis, incluidos el dolor y las molestias menstruales. El MSKCC reporta datos clínicos preliminares que respaldan la mejora de los síntomas. La monografía del American Botanical Council incluye la endometriosis como indicación clínica, respaldada por datos de ensayos clínicos.
- corteza de pinoCientífico
Un estudio clínico publicado en el Journal of Reproductive Medicine mostró que Pycnogenol redujo los síntomas de la endometriosis en un 33%. Un estudio posterior encontró que el 90% de las pacientes quedaron libres de dolor. Pycnogenol no ejerce actividad estrogénica, lo cual es importante para la seguridad en esta afección sensible a los estrógenos.
- progesteronaCientífico
Las progestinas y la progesterona son tratamientos médicos establecidos para la endometriosis, ya que reducen el crecimiento de las lesiones al suprimir la producción de estrógeno y la proliferación endometrial. La endometriosis se caracteriza por resistencia a la progesterona en las lesiones ectópicas, y superar esta resistencia constituye un objetivo terapéutico importante. Las guías clínicas incluyen a los progestágenos como terapia hormonal de primera o segunda línea.
- PropóleoCientífico
El propóleo de abeja ha demostrado propiedades antiinflamatorias, antioxidantes e inmunomoduladoras evaluadas en la endometriosis. Un único ECA confirmó que la suplementación con propóleo fue eficaz para reducir el dolor relacionado con la endometriosis. El propóleo contiene compuestos bioactivos, incluyendo flavonoides, ácidos fenólicos y Artepillin C, con actividad antiinflamatoria directa.
- PycnogenolCientífico
Pycnogenol, un extracto estandarizado de la corteza de pino marítimo francés (Pinus pinaster), fue evaluado en un estudio controlado con 58 pacientes con endometriosis confirmada quirúrgicamente. La administración oral de 60 mg/día durante 48 semanas redujo progresivamente las puntuaciones de dolor y los niveles de CA-125; a diferencia del comparador agonista de GnRH, no se produjo supresión hormonal y cinco pacientes quedaron embarazadas.
- quercetinaCientífico
La quercetina es un flavonoide polifenólico con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antiestrogénicas estudiadas en la endometriosis. Un único ECA encontró que 200 mg de quercetina al día redujeron significativamente la dismenorrea, el dolor pélvico crónico y la dispareunia en comparación con el placebo. También inhibe la aromatasa, lo que podría reducir la producción local de estrógeno en el tejido endometrial ectópico.
- resveratrolCientífico
El resveratrol es una fitoalexina polifenólica estudiada por sus efectos antiangiogénicos, antiinflamatorios y proapoptóticos en modelos de endometriosis. Un pequeño ensayo clínico aleatorizado encontró que el resveratrol (40 mg/día) combinado con anticonceptivos orales redujo los puntajes de dolor por dismenorrea más que los anticonceptivos solos. Los estudios en animales muestran de manera consistente una reducción de la vascularización y el tamaño de las lesiones.
- selenioCientífico
El selenio es un mineral traza esencial que actúa como cofactor de selenoproteínas antioxidantes (glutatión peroxidasas). Un único ECA confirmó que la suplementación con selenio fue eficaz para reducir el dolor asociado con la endometriosis. Se han observado niveles más bajos de selenio en mujeres con endometriosis en comparación con los controles.
Se han documentado niveles reducidos de SPM y mecanismos de resolución alterados en el líquido peritoneal y el tejido endometriótico de pacientes humanas. Los SPM reducen el tamaño de las lesiones endometrióticas y la inflamación en modelos preclínicos. La endometriosis figura entre las afecciones para las cuales se ha documentado evidencia sobre los SPM en fuentes científicas validadas.
- cúrcumaCientífico
La curcumina ha demostrado efectos beneficiosos sobre las vías involucradas en la endometriosis en estudios preclínicos (en animales e in vitro), incluyendo la reducción de la inflamación, la modulación del equilibrio hormonal y efectos antiproliferativos sobre las lesiones endometriales. La evidencia clínica en humanos actualmente es limitada; la relación es, en esta etapa, principalmente mecanicista y preclínica.
- vitamina CCientífico
La vitamina C es un potente antioxidante estudiado en la endometriosis por su capacidad para reducir el estrés oxidativo y el crecimiento de lesiones inflamatorias. La combinación de vitaminas C y E (1000 mg de C + 1200 UI de E) demostró una reducción constante del dolor en cuatro ECA, lo que representa la combinación antioxidante con mayor respaldo en ensayos en humanos sobre endometriosis hasta 2026.
- vitamina DCientífico
Los niveles circulantes más bajos de vitamina D se asocian de manera consistente con un mayor riesgo y severidad de endometriosis. Múltiples ECA han evaluado la suplementación con vitamina D para el dolor asociado a endometriosis, con resultados mixtos: se observaron cambios significativos en el dolor, pero frecuentemente comparables al placebo. La vitamina D tiene propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias directamente relevantes para la fisiopatología de la endometriosis.
- vitamina ECientífico
La vitamina E, como antioxidante liposoluble, se estudia habitualmente junto con la vitamina C en ensayos sobre endometriosis. Cuatro ECA que evaluaron la combinación de vitaminas C y E encontraron de manera uniforme reducciones en el dolor asociado a la endometriosis. Niveles más bajos de vitamina E se asocian con un mayor riesgo de endometriosis. La vitamina E sola no ha mostrado efectos antiangiogénicos en modelos animales de endometriosis.
- dong quaiTradicional
Dong quai (Angelica sinensis) es una hierba fundamental de la medicina tradicional china para los trastornos reproductivos femeninos, utilizada durante siglos para tratar la "estasis sanguínea" y afecciones asociadas, incluidas presentaciones similares a la endometriosis. Actúa como antiinflamatorio, emenagogo y normalizador hormonal femenino, y tradicionalmente se combina con Vitex para el dolor de la endometriosis. La evidencia clínica específica para la endometriosis se limita al uso tradicional y a estudios de fórmulas combinadas.
- aceite de onagraTradicional
El EPO se utiliza tradicionalmente como remedio de apoyo para el dolor pélvico relacionado con la endometriosis debido a sus propiedades moduladoras de las prostaglandinas y antiinflamatorias propuestas a través del GLA. La evidencia de ensayos clínicos específicamente en poblaciones con endometriosis está ausente en la literatura publicada.
- peoníaTradicional
La peonía blanca se ha utilizado en la MTC (Medicina Tradicional China) durante siglos para el dolor ginecológico relacionado con la endometriosis y la estasis sanguínea. Los datos experimentales en animales muestran que el extracto de P. lactiflora puede reducir el tamaño de las lesiones endometriósicas y mejorar la implantación embrionaria, pero faltan ensayos clínicos en humanos.
- fresno espinosoTradicional
La endometriosis figura como una indicación tradicional herbolaria del prickly ash en fuentes herbolarias profesionales contemporáneas, basada en la acción de esta hierba como estimulante circulatorio, emenagogo y antiespasmódico que mejora la circulación pélvica y reduce los cólicos. No existe evidencia de ensayos clínicos que respalde este uso.
- Rubia cordifoliaTradicional
En la práctica ayurvédica, R. cordifolia está indicada para la endometriosis, clasificada dentro de las afecciones de "útero congestionado" con dolor fijo, coágulos y amenorrea. Herbal Reality (un recurso de evidencia para profesionales) menciona específicamente la endometriosis entre sus indicaciones, con base en sus propiedades ayurvédicas movilizadoras de la sangre y antiinflamatorias. No se han realizado estudios clínicos ni preclínicos específicamente sobre la endometriosis.
- Vitex Agnus-CastusTradicional
Vitex agnus-castus (sauzgatillo) se ha utilizado tradicionalmente en la medicina herbal como tónico reproductivo femenino y modulador hormonal para la endometriosis. Actúa sobre la glándula pituitaria para modular la prolactina y el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal, favoreciendo la progesterona en relación con el estrógeno. La evidencia clínica directa de ECA específica para la endometriosis es muy limitada; su uso se extrapola en gran medida a partir de su papel establecido en la regulación menstrual y el síndrome premenstrual (SPM).
- Ñame silvestreTradicional
El ñame silvestre (Dioscorea villosa) se ha utilizado en la medicina herbal tradicional occidental como hierba antiespasmódica, antiinflamatoria y equilibradora hormonal para la endometriosis y la dismenorrea. Los herbolarios la emplean para aliviar el dolor ovárico, mitigar los cólicos uterinos y complementar hierbas hormonales como Vitex y dong quai. Su constituyente diosgenina es un precursor esteroideo, aunque su conversión a progesterona in vivo en humanos no está comprobada.