Tensión y dolor muscular
Sinopsis
Tensión y dolor muscular
1. Definición y descripción general
La tensión y el dolor muscular abarcan un espectro de fenómenos relacionados pero mecanísticamente distintos que afectan al músculo esquelético. En un extremo de este espectro se encuentra el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés), una condición autolimitada y bien caracterizada que surge de un esfuerzo físico inhabitual o de alta intensidad. El DOMS presenta varias características que lo distinguen de otras formas de dolor muscular. En el otro extremo se encuentra la tensión muscular crónica o psicofisiológica, en la que el tono muscular en reposo está persistentemente elevado sin un desencadenante concreto de ejercicio. Ambos estados implican sistemas biológicos superpuestos, pero difieren en sus causas iniciales, su evolución temporal y los cambios a nivel tisular.
El DOMS es una sensación de malestar que se presenta 1 a 2 días después del ejercicio; se ha informado que el dolor es más evidente inicialmente en la unión musculotendinosa, y luego se extiende por todo el músculo. Clínicamente, el DOMS se caracteriza por sensibilidad muscular localizada, rigidez y dolor, que suelen aparecer entre 24 y 72 horas después de un ejercicio excéntrico o de alta intensidad. Los signos y síntomas cardinales del DOMS son dolor, disminución del rango de movimiento, disminución de la fuerza muscular y cambios en los marcadores bioquímicos.
La tensión muscular, en su sentido más amplio, se refiere a un estado sostenido o incrementado de resistencia contráctil o pasiva dentro de las fibras del músculo esquelético. La sensación acompañante de rigidez muscular es el resultado de un aumento relacionado con el daño en la tensión pasiva dentro del músculo. En contextos psicofisiológicos, el dolor crónico puede asociarse con tensión muscular, y la tensión y la rigidez muscular también pueden contribuir al dolor en el hombro, el cuello, la parte superior de la espalda, las caderas, la parte superior e inferior de las piernas y los pies.
2. Sistemas corporales implicados
2.1 El sistema musculoesquelético
La musculatura esquelética estriada representa entre el 30 y el 50% del peso corporal total, según la constitución, la edad y el sexo. El músculo esquelético es el tejido principal afectado tanto en el DOMS como en los estados de tensión. Los mecanismos citados con frecuencia en el DOMS son la "tensión mecánica" y la "sobrecarga metabólica" dentro de la estructura muscular; la inflamación asociada con el DOMS es causada por el daño muscular inducido por el ejercicio excéntrico. Junto con el proceso inflamatorio, en las pruebas de laboratorio se observa una elevación de los marcadores de daño e inflamación, como la creatina quinasa (CK), la lactato deshidrogenasa (LDH), la interleucina-6 (IL-6), la pentraxina-3 (PTX-3) y la proteína C reactiva (CRP).
2.2 El sistema nervioso
El dolor muscular se produce por la activación de receptores específicos llamados nociceptores, que consisten en terminaciones nerviosas libres conectadas al sistema nervioso central mediante fibras no mielinizadas (grupo IV) o levemente mielinizadas (grupo III). Estos pueden sensibilizarse y activarse por estímulos mecánicos intensos, como traumatismos o sobrecarga mecánica, así como por mediadores inflamatorios endógenos como la bradiquinina, la serotonina y la prostaglandina E2. Dos sustancias químicas activadoras son particularmente importantes en la generación del dolor muscular: el trifosfato de adenosina (ATP) y los protones (iones H⁺); estos irritantes químicos activan las terminaciones nerviosas al unirse a moléculas receptoras ubicadas en la membrana de la terminación nerviosa.
En una persona no habituada al ejercicio excéntrico, se desarrollan áreas localizadas de daño en las fibras musculares; la visión actual es que la respuesta inflamatoria desencadenada por el daño provoca la sensibilización de los nociceptores musculares. Esto ha llevado a la idea de que el DOMS es un tipo de hiperalgesia y se distingue de otros tipos de dolor muscular, como la miositis, en la que suele haber cierto dolor crónico asociado con actividad tónica en los nociceptores.
2.3 El sistema inmunológico e inflamatorio
Es posible que la respuesta inflamatoria sea responsable de iniciar, amplificar y/o resolver la lesión del músculo esquelético; la evidencia de la literatura incluye la participación de citocinas, complemento, neutrófilos, monocitos y macrófagos en la respuesta de fase aguda. Dentro de las 12 horas posteriores al daño inicial, la infiltración celular de neutrófilos es seguida por monocitos, linfocitos, granulocitos e interleucinas; se produce daño adicional a las estructuras celulares por los radicales libres generados por los monocitos infiltrados y por proteasas estimuladas por calcio, como las calpaínas.
Históricamente, el DOMS se atribuía a la acumulación de ácido láctico; sin embargo, esta teoría ha sido refutada. La evidencia actual destaca el microtrauma, la inflamación y la sensibilización de los nociceptores como mecanismos principales. La evidencia actual respalda una fisiopatología multifactorial que involucra microdaño miofibrilar, cascadas inflamatorias y estrés oxidativo.
2.4 Los sistemas endocrino y psiconeuroinmune
La tensión muscular de origen no relacionado con el ejercicio involucra al eje psiconeuroinmune. Las investigaciones han revelado una correlación positiva de intensidad media-alta entre el agotamiento mental y físico al final de la jornada laboral y el dolor musculoesquelético. El dolor y el sueño deficiente son coincidencias frecuentes; la falta de sueño a corto plazo se ha asociado con manifestaciones a corto plazo de dolor, estrés, depresión y ansiedad, mientras que los problemas de sueño a largo plazo pueden derivar en inflamación, dislipidemia e hipertensión.
3. Factores contribuyentes y asociados
3.1 Tipo y volumen de actividad física
La actividad muscular que causa mayor dolor y lesión muscular es la actividad excéntrica. Las contracciones excéntricas —en las que un músculo se carga mientras se alarga— generan fuerzas mecánicas desproporcionadamente altas por fibra muscular en comparación con los movimientos concéntricos, lo que las convierte en el principal factor desencadenante del DOMS. Aunque el mecanismo causal exacto aún no se ha aclarado con precisión, se asume que la influencia de la carga mecánica que supera la capacidad de carga ultraestructural es el mecanismo dañino principal, más que la teoría del estrés metabólico. El término DOMS se refiere a una entidad de lesión compleja basada en patrones de lesión ultraestructural; la lesión suele ser inofensiva y se resuelve en pocos días sin secuelas, pero en el momento de la manifestación a veces existen limitaciones de rendimiento considerables y aumenta el riesgo de posibles lesiones secundarias.
3.2 Estado de hidratación
Una persona deshidratada que realiza ejercicio excéntrico puede exacerbar el daño del músculo esquelético, lo que conduce a la desnaturalización de proteínas estructurales, contráctiles y enzimáticas, además del daño en las miofibras y el tejido conectivo resultante de la tensión muscular excéntrica. Los desplazamientos osmóticos derivados de la deshidratación durante el ejercicio pueden, por lo tanto, empeorar los resultados del DOMS, aunque los estudios con suficiente potencia estadística sobre esta interacción específica siguen siendo limitados.
3.3 Estrés psicológico y carga mental
El estrés psicológico es un factor independiente que contribuye a la elevación de la tensión muscular, particularmente en las regiones del cuello, el hombro y la parte baja de la espalda. Las altas exigencias laborales, el control mínimo de las condiciones de trabajo, el escaso apoyo de compañeros y superiores, y un sentido de justicia laboral seriamente comprometido causan problemas relacionados con el estrés, lo que resulta en mala salud y menor capacidad de trabajo. Las investigaciones han documentado que el estrés mental causa tensión muscular y se asocia con dolor musculoesquelético.
En poblaciones clínicas, la cefalea tensional es uno de los trastornos de cefalea más prevalentes en todo el mundo; investigaciones previas sugieren un vínculo potencial entre factores miofasciales como la rigidez del músculo trapecio y la gravedad de la cefalea. Un aumento de la rigidez del músculo trapecio se correlaciona positivamente con una mayor gravedad de la cefalea en pacientes con cefalea tensional.
3.4 Calidad del sueño y privación de sueño
El DOMS imita aspectos del dolor crónico, afectando predominantemente los mecanismos periféricos del dolor, mientras que las provocaciones experimentales de privación de sueño han demostrado impactar los mecanismos centrales del dolor. En pacientes con dolor crónico, la mala calidad del sueño se asocia con mayor intensidad del dolor, propagación del dolor e incapacidad relacionada con el dolor. La privación de sueño también se ha asociado con elevaciones de biomarcadores de estrés oxidativo y una recuperación muscular deteriorada.
3.5 Estado de entrenamiento y el efecto de la "sesión repetida"
Las personas no habituadas a un determinado patrón de movimiento son sustancialmente más susceptibles al DOMS que las personas entrenadas que realizan la misma tarea. Esto se explica por el "efecto de sesión repetida", una adaptación bien establecida por la cual una sola sesión de ejercicio excéntrico confiere protección relativa contra el DOMS frente a sesiones similares posteriores. Clínicamente, el DOMS es una condición común pero autolimitada que generalmente no requiere tratamiento.
4. Nutrientes, hierbas e ingredientes naturales
4.1 Magnesio
Uso tradicional
El magnesio se ha utilizado históricamente en hidroterapia (baños de sales de Epsom, compuestas de sulfato de magnesio) como remedio popular para los dolores musculares y la recuperación tras el trabajo físico, en tradiciones europeas y norteamericanas. La suplementación oral con aguas minerales ricas en magnesio también fue una práctica de larga data en la medicina termal europea.
Evidencia científica
El magnesio es un micronutriente y un catión intracelular responsable de diferentes reacciones bioquímicas implicadas en la producción y el almacenamiento de energía, el control de la actividad neuronal y vasomotora, la excitabilidad cardíaca y la contracción muscular; la deficiencia de magnesio puede provocar un deterioro del rendimiento físico; además, el magnesio desempeña un papel importante en el dolor muscular de aparición tardía después del entrenamiento.
Una revisión sistemática de 2024 (registrada en PROSPERO, CRD42024501822) identificó cuatro estudios de intervención en humanos que cumplían con los criterios de elegibilidad y encontró que la suplementación con magnesio reducía el dolor muscular, mejoraba el rendimiento y la recuperación, e inducía un efecto protector sobre el daño muscular; para lograr estos efectos positivos, las personas que realizan ejercicio intenso deberían tener un requerimiento de magnesio de 10 a 20% mayor que las personas sedentarias, a tomar en cápsulas y 2 horas antes del entrenamiento. Sin embargo, la revisión se basó en solo cuatro estudios elegibles, lo que constituye una limitación notable. Los estudios clínicos han demostrado que la suplementación con magnesio puede mejorar la masa muscular, la fuerza de los músculos respiratorios y la recuperación del ejercicio, y reducir el dolor muscular y la inflamación en deportistas y pacientes con diversas afecciones.
Para los calambres musculares específicamente, una revisión sistemática de estilo Cochrane encontró evidencia de calidad moderada de que la suplementación con magnesio no ofrece un beneficio clínicamente importante frente al placebo en la profilaxis de calambres idiopáticos en adultos mayores. Para las mujeres que padecen calambres nocturnos asociados al embarazo, la literatura es contradictoria y poco clara; no se han realizado ECA que evalúen el magnesio para los calambres musculares asociados al ejercicio.
En cuanto a los mecanismos del dolor, el magnesio desempeña un papel importante en la prevención de la sensibilización central y en la atenuación de la hipersensibilidad al dolor ya establecida; su principal modo de acción parece implicar su acción antagonista dependiente del voltaje en los receptores NMDA, y se ha investigado en diversas afecciones clínicas asociadas con dolor agudo o crónico. Numerosos estudios clínicos han encontrado que el magnesio tiene efectos beneficiosos en pacientes que padecen dolor neuropático, dismenorrea, cefalea tensional y crisis migrañosa aguda; se considera que estos efectos se deben al bloqueo del receptor NMDA, la atenuación de la sensibilización central y los efectos relajantes musculares. La evidencia sobre el magnesio específicamente en el DOMS inducido por el ejercicio en adultos activos sanos es de calidad moderada y se basa en un número reducido de ensayos; las formas y dosis óptimas siguen siendo incierta.
4.2 Cereza ácida (Prunus cerasus, cereza Montmorency)
Uso tradicional
Las cerezas ácidas se han consumido en las tradiciones populares europeas durante siglos como alimento y por sus supuestas propiedades antiinflamatorias. Las cerezas Montmorency (agrias) se utilizaban como medicina culinaria en las tradiciones herbolarias de Europa Central. Las preparaciones de jugo concentrado con fines de recuperación son un desarrollo relativamente moderno, con orígenes en la investigación sobre nutrición deportiva de principios de la década de 2000.
Evidencia científica
Se sabe que el daño muscular inducido por el ejercicio deteriora el rendimiento neuromuscular, provoca inflamación y retrasa la recuperación; el jugo de cereza ácida, un producto nutricional rico en polifenoles, se ha propuesto como estrategia para favorecer la recuperación en deportistas, aunque los hallazgos entre estudios siguen siendo inconsistentes.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2026, elaborada según las directrices PRISMA 2020, buscó en PubMed, ScienceDirect, Web of Science y SPORTDiscus desde su inicio hasta diciembre de 2025 e incluyó 19 ensayos. Los resultados revelaron que la suplementación con jugo de cereza ácida mejoró significativamente la recuperación de la contracción isométrica voluntaria máxima (CVM) en todos los puntos temporales (postejercicio: TE = 0,63; 24 h: TE = 1,12; 48 h: TE = 1,29; 72 h: TE = 2,14; 96 h: TE = 4,82), con una heterogeneidad sustancial (I² 69–93%). Una revisión sistemática y metaanálisis independiente de 2025 encontró que la suplementación con jugo de cereza ácida mejoró significativamente la CVIM (diferencia de medias ponderada = 9,13%, IC del 95% 6,42–11,84) y disminuyó los niveles de IL-6 e IL-8. Algunos ensayos clínicos han mostrado un efecto reductor significativo de la suplementación con jugo de cereza ácida sobre algunos marcadores de daño muscular inducido por el ejercicio, mientras que otros no encontraron ningún efecto significativo. La heterogeneidad entre estudios es sustancial, y la mayoría de los ensayos se realizan en deportistas entrenados, lo que limita la generalización. Entre los compuestos revisados en la literatura más amplia, la cereza ácida y los ácidos grasos omega-3 cuentan con la evidencia más contundente para su uso en el contexto del daño muscular inducido por el ejercicio y el dolor muscular.
4.3 Curcumina / Cúrcuma (Curcuma longa)
Uso tradicional
Los rizomas de jengibre y otras plantas relacionadas de la familia Zingiberaceae se han utilizado en Asia para el tratamiento del asma, la diabetes y el dolor, y han mostrado potentes propiedades antiinflamatorias. La cúrcuma (Curcuma longa) tiene una extensa historia de uso en la medicina ayurvédica del sur de Asia y en la Medicina Tradicional China, donde se ha empleado durante más de 4000 años para afecciones inflamatorias y dolorosas, en forma de pasta, decocción o preparación de especia. El rizoma también es central en las tradiciones culinarias de India, el sudeste asiático y Oriente Medio.
Evidencia científica
La curcumina es un polifenol derivado de la planta Curcuma longa L. (cúrcuma) y ha atraído atención por sus supuestas características antiinflamatorias; la posible interacción con el daño muscular inducido por el ejercicio y el DOMS ha llevado a investigar la curcumina como estrategia posterior al ejercicio que podría tener el potencial de disminuir las reducciones agudas de la fuerza funcional tras la actividad física.
Una revisión sistemática y metaanálisis de dosis-respuesta de 2022 identificó 10 ECA elegibles e informó que la suplementación con curcumina redujo significativamente la actividad sérica de CK (DMP = −65,98 UI/L), el dolor muscular (DMP = −0,56) y la concentración de TNF-α (DMP = −0,22 pg/ml); además, la suplementación con curcumina produjo mejoras significativas en la contracción voluntaria máxima y el rango de movimiento, aunque no se encontraron cambios significativos en los niveles de IL-6 e IL-8. La suplementación con curcumina puede mejorar algunos aspectos del DOMS, incluyendo el daño muscular, el dolor muscular, la inflamación, la fuerza muscular y la flexibilidad articular.
Un ensayo controlado aleatorizado cruzado, doble ciego, anterior, realizado en 17 hombres, encontró que a las 24 y 48 horas posteriores al ejercicio, la curcumina causó reducciones de moderadas a grandes en el dolor durante la sentadilla a una pierna (escala VAS de −1,4 a −1,7), con un aumento pequeño asociado en el rendimiento del salto a una pierna. La curcumina oral probablemente reduce el dolor asociado al DOMS, con cierta evidencia de mejora en la recuperación del rendimiento muscular; se requieren más estudios sobre los mecanismos y los efectos traslacionales sobre el rendimiento deportivo o laboral.
Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y cruzado de 2025, realizado en 44 adultos moderadamente activos, encontró que la cúrcuma podría aliviar el dolor muscular inducido por el ejercicio y la pérdida de función muscular debido a las fuertes actividades antiinflamatorias y antioxidantes de sus compuestos activos, los curcuminoides. Una limitación clave en la mayoría de los ensayos con curcumina es que la curcumina estándar tiene una biodisponibilidad oral muy baja, lo que significa que muchos resultados positivos se observan específicamente con formulaciones de biodisponibilidad mejorada o en complejo fosfolipídico. En ensayos en humanos, la suplementación con curcumina —especialmente con preparaciones de biodisponibilidad mejorada— atenuó de manera consistente los aumentos posteriores al ejercicio en los marcadores de daño muscular e inflamación y mejoró los indicadores de recuperación. En general, la evidencia sobre la curcumina en el DOMS es prometedora, pero limitada por tamaños de muestra pequeños, variabilidad en las formulaciones y protocolos de ejercicio heterogéneos.
4.4 Ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (EPA y DHA)
Uso tradicional
Las dietas ricas en pescado graso de aguas frías se han asociado históricamente con bajas tasas de enfermedades inflamatorias en poblaciones árticas y costeras (por ejemplo, inuit, comunidades pesqueras japonesas). Los aceites de hígado de pescado se utilizaron en la medicina popular del norte de Europa para afecciones articulares y musculares desde al menos el siglo XVIII. El aceite de hígado de bacalao se formalizó como suplemento nutricional en la Europa del siglo XIX.
Evidencia científica
El omega-3 es una familia de ácidos grasos poliinsaturados n-3 que se han utilizado para tratar una amplia variedad de enfermedades crónicas, debido principalmente a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias; el omega-3 podría servir como agente de recuperación posterior al ejercicio y suplemento deportivo que podría mejorar el rendimiento al preservar y promover la masa y la fuerza del músculo esquelético. Las grasas omega-3 pueden incorporarse a las membranas celulares, donde modulan la inflamación, la síntesis de proteínas musculares y la función inmunológica.
Una revisión sistemática y metaanálisis registrada en PROSPERO (CRD42018085869) y realizada según las directrices PRISMA buscó en PubMed, EMBASE, CENTRAL y ISI Web of Science para identificar ECA que evaluaran los AGPI n-3 en el DOMS posterior al ejercicio excéntrico. A pesar de que la mayoría de estos estudios son ensayos controlados aleatorizados, sus tamaños de muestra son relativamente pequeños, lo que no permitió una potencia estadística adecuada. No existe evidencia concluyente sobre los posibles efectos del omega-3 en los biomarcadores posteriores al ejercicio y el rendimiento deportivo en adultos físicamente sanos. A pesar de esto, la cereza ácida y los ácidos grasos omega-3 cuentan con la evidencia más contundente entre las intervenciones nutricionales para el daño muscular inducido por el ejercicio y el dolor muscular. La declaración de consenso del Comité Olímpico Internacional sobre suplementos dietéticos ha reconocido a los ácidos grasos omega-3 entre los suplementos que pueden ser eficaces para mejorar la capacidad de entrenamiento, la recuperación, el dolor muscular y el manejo de lesiones. La calidad de la evidencia se califica de baja a moderada, siendo la principal limitación los ensayos pequeños y con poca potencia estadística.
4.5 Jengibre (Zingiber officinale)
Uso tradicional
Los rizomas de jengibre (ricos en gingeroles, shogaoles, paradoles y zingerona) se han utilizado en Asia para el tratamiento del asma, la diabetes y el dolor, y han mostrado potentes propiedades antiinflamatorias. El jengibre se ha utilizado en la medicina ayurvédica, la Medicina Tradicional China y la medicina unani para el dolor musculoesquelético, las molestias digestivas y las afecciones reumáticas durante más de 2000 años. Sigue siendo una de las especias medicinales más consumidas del mundo.
Evidencia científica
El jengibre y varios de sus componentes inhiben la actividad de la COX-1 y la COX-2, bloquean la síntesis de leucotrienos y bloquean la producción de interleucinas y del factor de necrosis tumoral alfa en macrófagos activados. El jengibre tiene un efecto reductor del dolor y puede modular el dolor mediante diversos mecanismos: inhibición de las prostaglandinas a través de las vías COX y LOX, actividad antioxidante, inhibición del factor de transcripción NF-κB, o actuando como agonista de los nociceptores vaniloides.
Una revisión narrativa que resumió diez años de ECA encontró que los cuatro ECA elegibles sobre DOMS sugerían una reducción de la inflamación tras la administración oral y tópica de jengibre. Un estudio cuasi experimental en 36 mujeres sanas que utilizó 2 g de extracto de jengibre seco encontró que 2 gramos de jengibre podrían tener efectos antiinflamatorios y analgésicos sobre el DOMS. Sin embargo, un ECA independiente que utilizó una dosis más alta encontró que la suplementación con 4 g de jengibre podría usarse para acelerar la recuperación de la fuerza muscular tras un ejercicio intenso, pero no influye en los indicadores de daño muscular o DOMS. Por lo tanto, los resultados entre los ensayos en humanos son mixtos, y los tamaños de muestra pequeños, las dosis variables y las preparaciones heterogéneas explican gran parte de la discrepancia. Se necesita más información sobre la eficacia del jengibre y de otros suplementos prometedores en el contexto del daño muscular inducido por el ejercicio.
4.6 Vitamina D
Contexto tradicional e histórico
El papel de la exposición al sol en la prevención del raquitismo y la debilidad muscular se ha reconocido desde el siglo XVII, y el aceite de hígado de bacalao (rico en vitamina D) se utilizó terapéuticamente en las tradiciones del norte de Europa para afecciones musculoesqueléticas mucho antes de que se identificara su componente activo.
Evidencia científica
La vitamina D es esencial para la salud óptima del sistema esquelético y también participa en funciones musculares, inmunológicas e inflamatorias; algunos estudios sugieren que los niveles adecuados de vitamina D favorecen la función muscular durante el ejercicio y aceleran la recuperación porque reducen los niveles de citocinas proinflamatorias específicas, pero esos resultados no siempre se han observado.
Una revisión sistemática de 2022, elaborada según las directrices PRISMA e incluyendo 11 estudios elegibles de calidad metodológica moderada, concluyó que la suplementación con vitamina D durante períodos de más de 1 semana con una dosis mínima de 2000 UI/día parece ser una estrategia eficaz para atenuar el daño muscular y la inflamación tras el ejercicio. La solidez de la evidencia se califica como moderada, y los protocolos de suplementación óptimos no se han establecido de manera definitiva. Los ensayos son, en general, heterogéneos en diseño y en las poblaciones estudiadas.
4.7 Proteína dietética y aminoácidos
Evidencia científica
Se requiere una ingesta adecuada de proteína dietética para la reparación y la síntesis del tejido muscular tras el daño. El daño muscular inducido por el ejercicio es causado por el estrés mecánico y las respuestas inflamatorias posteriores, incluida la producción de especies reactivas de oxígeno y citocinas; los suplementos dietéticos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes tienen el potencial de prevenir y reducir el daño muscular y los síntomas caracterizados por la pérdida de fuerza muscular y el DOMS.
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2023 (29 estudios; 40 ensayos en ≥1 metaanálisis) encontró que existían efectos globales significativos de la proteína para preservar la contracción isométrica voluntaria máxima a las 96 horas y para atenuar la concentración de creatina quinasa a las 48 y 72 horas; sin embargo, la suplementación con proteína no tuvo efecto sobre el dolor muscular en comparación con el control; el consumo de proteína en torno al ejercicio podría ayudar a mantener la fuerza máxima y reducir la concentración de creatina quinasa tras el ejercicio de resistencia, pero no a reducir el dolor muscular, y los datos contradictorios pueden deberse a divergencias metodológicas entre los estudios.
La curcumina, la granada, la creatina monohidratada, el β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB) y los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) cuentan con un nivel moderado de evidencia y podrían merecer consideración en el contexto del daño muscular inducido por el ejercicio, aunque la evidencia sobre estos agentes es preliminar y heterogénea.
4.8 Creatina monohidratada
Evidencia científica
La creatina es un compuesto nitrogenado endógeno que se encuentra en la carne y el pescado. Su forma suplementaria ha sido una de las ayudas nutricionales ergogénicas más investigadas. La declaración de consenso del Comité Olímpico Internacional sobre suplementos dietéticos incluye a la creatina monohidratada entre los suplementos que pueden ser eficaces para mejorar la capacidad de entrenamiento, la recuperación, el dolor muscular y el manejo de lesiones. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2021 examinó los efectos de la suplementación con creatina en la recuperación del daño muscular inducido por el ejercicio, encontrando evidencia modesta de apoyo, aunque la evidencia se califica de baja a moderada y la mayoría de los ensayos son a corto plazo y de tamaño de muestra reducido.
4.9 Alimentos ricos en polifenoles: granada y remolacha
Evidencia científica
La evidencia inicial sugiere que el consumo a largo plazo de alimentos ricos en antioxidantes, como el jugo de cereza ácida, el jugo de granada, el jugo de remolacha y el jugo de sandía, puede ayudar a reducir los síntomas del daño muscular inducido por el ejercicio y a mejorar la función muscular en diversas poblaciones. El fundamento mecanístico implica la inhibición de la inflamación y la mitigación del estrés oxidativo inducido por el ejercicio. La evidencia sobre la granada y la remolacha específicamente sigue siendo incipiente, con la mayoría de los estudios pequeños y preliminares.
4.10 Bromelina (proteasa derivada de la piña)
Uso tradicional
La piña (Ananas comosus) se ha utilizado en la medicina tradicional de Centroamérica y Sudamérica como remedio antiinflamatorio tópico para heridas y traumatismos. La bromelina, una mezcla de enzimas proteolíticas derivadas del tallo y el jugo de la piña, se aisló en el siglo XX y se ha utilizado en la fitoterapia europea para la hinchazón posquirúrgica y la inflamación musculoesquelética.
Evidencia científica
Se necesita más información sobre la potencia de las proteasas derivadas de la piña y de otros suplementos prometedores, incluidos el jengibre, el ginseng, la curcumina, la taurina, el β-hidroxi-β-metilbutirato y la cafeína en el contexto del daño muscular inducido por el ejercicio. La evidencia sobre la bromelina específicamente en el DOMS en humanos es preliminar y se basa en ensayos pequeños; se enumera como un "suplemento prometedor" que requiere una investigación más rigurosa.
5. Factores dietéticos y de estilo de vida
5.1 Patrón dietético general e ingesta de antioxidantes
Los suplementos dietéticos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes tienen el potencial de prevenir y reducir el daño muscular y los síntomas caracterizados por la pérdida de fuerza muscular y el DOMS. Este principio se extiende a los patrones dietéticos completos: las dietas ricas en verduras, frutas, cereales integrales y pescado graso proporcionan una amplia matriz de polifenoles, ácidos grasos omega-3, vitaminas C y E, y otros antioxidantes que, de manera acumulativa, favorecen la atenuación del estrés oxidativo inducido por el ejercicio. Se ha sugerido que tanto las respuestas inflamatorias como las especies reactivas de oxígeno producidas durante y después del ejercicio pueden estar implicadas en el DOMS; por ello, las intervenciones basadas en la nutrición dirigidas a la inflamación posterior al ejercicio y/o las respuestas de estrés oxidativo han recibido mucha atención.
5.2 Hidratación
Una ingesta adecuada de líquidos es esencial para mantener la función muscular y moderar la gravedad del daño inducido por el ejercicio. Una persona deshidratada que realiza ejercicio excéntrico puede exacerbar el daño del músculo esquelético, lo que conduce a la desnaturalización de proteínas estructurales, contráctiles y enzimáticas, además del daño en las miofibras y el tejido conectivo resultante de la tensión muscular excéntrica. Mantener una hidratación adecuada antes, durante y después del ejercicio es, por lo tanto, una consideración dietética fundamental para la prevención de un dolor muscular exacerbado.
5.3 Entrenamiento progresivo y el efecto de la "sesión repetida"
Desde una perspectiva de estilo de vida, los aumentos graduales y progresivos de la carga de ejercicio son la estrategia con mayor respaldo de evidencia para minimizar la gravedad del DOMS. Las consideraciones de tratamiento se centran en la prevención primaria de lesiones ultraestructurales durante el ejercicio, el tratamiento de la respuesta inflamatoria que conduce al DOMS y las estrategias de recuperación para el DOMS manifiesto. Estructurar el entrenamiento para evitar aumentos abruptos y grandes en la carga excéntrica —particularmente en poblaciones que retoman la actividad tras periodos de inactividad— cuenta con un sólido respaldo en la literatura de ciencias del ejercicio.
5.4 Sueño y recuperación
La falta de sueño a corto plazo se ha asociado con manifestaciones a corto plazo de dolor, estrés, depresión y ansiedad, mientras que los problemas de sueño a largo plazo pueden derivar en inflamación, dislipidemia e hipertensión. Un sueño adecuado es, por lo tanto, tanto directamente relevante para la percepción del dolor como indirectamente relevante a través de sus efectos sobre el tono inflamatorio. En pacientes con dolor crónico, la mala calidad del sueño se asocia con mayor intensidad del dolor, propagación del dolor e incapacidad relacionada con el dolor.
5.5 Manejo del estrés psicológico
La relación entre el estrés ocupacional y psicológico y la tensión musculoesquelética está bien documentada. Cuando las personas deben afrontar situaciones estresantes sin oportunidades reales de influir en ellas, esto puede provocar un estrés persistente y la consiguiente elevación del tono muscular en reposo y del dolor musculoesquelético. Los enfoques que reducen la carga psicológica percibida —incluidos el propio ejercicio, las prácticas de atención plena y los ajustes ergonómicos en el lugar de trabajo— tienen un papel plausible en la reducción de la tensión muscular relacionada con el estrés.
5.6 Terapias físicas documentadas en la literatura
Muchos estudios han evaluado diversos tipos de terapia con frío o calor, compresión, masaje, fisioterapia e intervenciones nutricionales para el DOMS. Las terapias físicas, incluidos el masaje posterior al ejercicio, la crioterapia, la fototerapia de bajo nivel y la terapia de vibración, así como los AINE farmacológicos, se encuentran entre los medios predominantes empleados para aliviar el DOMS. Estas están documentadas en la literatura científica y son relevantes para un enfoque holístico y natural del manejo del DOMS.
5.7 Estiramiento
Tanto el estiramiento estático como el estiramiento balístico aumentan el rango de movimiento, muy probablemente como resultado de una mayor tolerancia al estiramiento en lugar de cambios en la elasticidad muscular; cuatro semanas de estiramiento pueden mantener el rango de movimiento y la tolerancia al estiramiento en los días posteriores al ejercicio excéntrico. Sin embargo, los grupos de estiramiento mostraron un aumento en el rango de movimiento y la tolerancia al estiramiento sin cambios en la rigidez muscular, la absorción de trabajo o el dolor muscular de aparición tardía en entornos de laboratorio controlados, lo que indica que el beneficio principal del estiramiento radica en la flexibilidad y la tolerancia, y no en la reducción directa de la magnitud del DOMS.
Referencias
- Proske U. "Muscle tenderness from exercise: mechanisms?" — PMC / The Journal of Physiology (2006)
- Mense S. "Muscle Pain: Mechanisms and Clinical Significance" — PMC / Deutsches Ärzteblatt International (2008)
- Hotfiel T et al. "UPDATE Delayed Onset Muscle Soreness (DOMS) — Muscle Biomechanics, Pathophysiology and Therapeutic Approaches" — German Journal of Sports Medicine (2024)
- Stania M et al. "Advances in Non-Pharmacological Strategies for DOMS: A Scoping and Critical Review of Recent Evidence" — MDPI Journal of Functional Morphology and Kinesiology (2025)
- Pizza FX et al. "Delayed muscle soreness: the inflammatory response to muscle injury and its clinical implications" — PubMed / Medicine & Science in Sports & Exercise (1995)
- Hotfiel T et al. "Advances in Delayed-Onset Muscle Soreness (DOMS) — Part II: Treatment and Prevention" — PubMed / Sportverletzung Sportschaden (2019)
- Srebro D et al. "The role of magnesium in pain" — NCBI Bookshelf / StatPearls (NIH)
- Garrison SR et al. "Magnesium for skeletal muscle cramps" — PMC / Cochrane Database of Systematic Reviews (2020)
- Scivoletto G et al. "Effects of magnesium supplementation on muscle soreness in different types of physical activities: a systematic review" — PMC / Journal of Translational Medicine (2024)
- Pickering G et al. "Role of Magnesium in Skeletal Muscle Health and Neuromuscular Diseases: A Scoping Review" — PMC / Nutrients (2024)
- Pereira L et al. "Effects of Tart Cherry Juice Supplementation on Recovery from Exercise-Induced Muscle Damage in Athletes: A Systematic Review and Meta-Analysis" — Sports Medicine Open / Springer (2026)
- Dehghani E et al. "The effect of tart cherry juice (TCJ) supplementation on exercise-induced muscle damage (EIMD) in an athletic population" — PMC / Annals of Medicine and Surgery (2025)
- Doma K et al. "The effect of curcumin supplementation on delayed-onset muscle soreness, inflammation, muscle strength, and joint flexibility: A systematic review and dose-response meta-analysis of randomized controlled trials" — PubMed / Phytotherapy Research (2022)
- Nicol LM et al. "Curcumin supplementation likely attenuates delayed onset muscle soreness (DOMS)" — PubMed / European Journal of Applied Physiology (2015)
- Heidinger B et al. "A randomized, placebo-controlled, crossover clinical trial to evaluate the effect of a turmeric formulation on muscle soreness and function recovery in moderately active adults" — Journal of the International Society of Sports Nutrition (2025)
- Wilson C et al. "The effect of curcumin supplementation on functional strength outcomes and markers of exercise-induced muscle damage: A systematic review and meta-analysis" — PMC / Nutrients (2024)
- Li Y. "Curcumin as a Natural Therapeutic Agent in Exercise-Induced Muscle Injury and Recovery" — Natural Product Communications (2025)
- Lv ZT et al. "Omega-3 Polyunsaturated Fatty Acid Supplementation for Reducing Muscle Soreness after Eccentric Exercise: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials" — PMC / BioMed Research International (2020)
- García-Merino JA et al. "Omega-3 Fatty Acid Supplementation on Post-Exercise Inflammation, Muscle Damage, Oxidative Response, and Sports Performance in Physically Healthy Adults — A Systematic Review of Randomized Controlled Trials" — Nutrients / MDPI (2024)
- Rawson ES et al. "Nutrition-Based Strategies to Reduce Exercise-Induced Muscle Damage and Soreness" — PMC (2023)
- Rahnama N et al. "Acute effects of ginger extract on biochemical and functional symptoms of delayed onset muscle soreness" — PMC / Journal of Dietary Supplements (2016)
- Bartels EM et al. "Clinical trials on pain lowering effect of ginger: A narrative review" — PMC / Phytotherapy Research (2021)
- Matsumura MD et al. "The Effects of Pre-Exercise Ginger Supplementation on Muscle Damage and Delayed Onset Muscle Soreness" — Phytotherapy Research (2015)
- Matsumura MD et al. "Influence of Ginger and Cinnamon Intake on Inflammation and Muscle Soreness Endued by Exercise in Iranian Female Athletes" — PMC / International Journal of Preventive Medicine (2013)
- Rojano-Ortega D & Berral-de la Rosa FJ. "Effects of vitamin D supplementation on muscle function and recovery after exercise-induced muscle damage: A systematic review" — PubMed / Journal of Human Nutrition and Dietetics (2023)
- Gäbler M et al. "Effects of Vitamin D in Post-Exercise Muscle Recovery: A Systematic Review and Meta-Analysis" — PMC / Nutrients (2021)
- Pearson AG et al. "The impact of dietary protein supplementation on recovery from resistance exercise-induced muscle damage: A systematic review with meta-analysis" — PubMed / European Journal of Clinical Nutrition (2023)
- Alhebshi A et al. "The Effects of Dietary Protein Supplementation on Exercise-Induced Inflammation and Oxidative Stress: A Systematic Review of Human Trials" — PMC / Antioxidants (2022)
- Rawson ES et al. "Nutritional and Supplementation Strategies to Prevent and Attenuate Exercise-Induced Muscle Damage: a Brief Review" — PMC / Sports Medicine - Open (2018)
- Tanabe Y et al. "Dietary Supplementation for Attenuating Exercise-Induced Muscle Damage and Delayed-Onset Muscle Soreness in Humans" — PMC / Nutrients (2022)
- Lanhers C et al. "The Effect of Creatine Supplementation on Markers of Exercise-Induced Muscle Damage: A Systematic Review and Meta-Analysis" — PubMed / Nutrients (2021)
- Cleary MA et al. "Dehydration and Symptoms of Delayed-Onset Muscle Soreness in Normothermic Men" — PMC / Journal of Athletic Training (2006)
- Amris K et al. "Psychophysical changes after total sleep deprivation and experimental muscle pain" — PMC / European Journal of Pain (2025)
- Arnardóttir NH et al. "Stressful Factors in the Working Environment, Lack of Adequate Sleep, and Musculoskeletal Pain among Nursing Unit Managers" — PMC / International Journal of Environmental Research and Public Health (2020)
- McHugh MP & Cosgrave CH. "Effects of stretching on passive muscle tension and response to eccentric exercise" — PubMed / American Journal of Sports Medicine (2006)
- Xu Y et al. "Association Between Trapezius Muscle Stiffness and Headache Severity in Patients With Tension-Type Headache" — PMC / Headache (2025)
- Taguchi T et al. "Neurochemical mechanism of muscular pain: Insight from the study on delayed onset muscle soreness" — PMC / Neuroscience Research (2024)
- Sánchez-González JL et al. "Evaluation of curcumin intake in reducing exercise-induced muscle damage in athletes: a systematic review" — PMC / Nutrients (2024)
Remedios Naturales
Ingredientes
- árnicaCientífico
La árnica tópica (Arnica montana) se ha estudiado en múltiples ECA para el dolor muscular postejercicio, con resultados mixtos. Un ECA doble ciego de 2014 (n=20 hombres bien entrenados) encontró que el gel tópico de árnica proporcionó un alivio significativo del dolor a las 72 horas después de un ejercicio de carrera en pendiente inductor de DOMS. Una revisión sistemática de PMC de 2024 confirmó que las formulaciones de árnica se utilizan principalmente para el manejo del dolor, incluido el DOMS.
- ashwagandhaCientífico
Los ECA demuestran que la ashwagandha acelera la recuperación del daño muscular inducido por el ejercicio, reduce el DOMS y disminuye la creatina quinasa como marcador de lesión muscular. Un ECA de 2026 en atletas de deportes de equipo encontró una mejora significativa en las puntuaciones de DOMS en el grupo de ashwagandha. Un ECA de 8 semanas también mostró una recuperación muscular más rápida, monitoreada mediante la normalización de la creatina quinasa.
- astaxantinaCientífico
Un ECA de respuesta a la dosis de 2025 encontró que 12–24 mg/día de astaxantina durante 4 semanas redujo el dolor muscular inducido por el ejercicio en comparación con el placebo. Un ECA de PMC de 2025 en hombres entrenados en resistencia confirmó que la astaxantina redujo los marcadores subjetivos de dolor muscular de aparición tardía (DOMS) tras el ejercicio excéntrico. La magnitud del efecto varía según la dosis y el estado de entrenamiento.
- ATP (adenosina trifosfato)Científico
Múltiples ECA en humanos demuestran que la suplementación oral con ATP disódico reduce los marcadores de daño muscular y atenúa las disminuciones de rendimiento durante el sobreentrenamiento y el ejercicio repetido de alta intensidad. El ECA de Wilson et al. (2013) mostró una reducción de la degradación proteica durante un ciclo de sobreentrenamiento de dos semanas, y el daño muscular general fue menor en los sujetos suplementados con ATP. El ATP actúa a través de receptores purinérgicos para modular la excitabilidad muscular y puede reducir el dolor relacionado con la nocicepción mediante su señalización extracelular antiinflamatoria.
- bacillus coagulansCientífico
La evidencia de ensayos clínicos muestra que B. coagulans GBI-30, 6086 administrado junto con proteína disminuyó el dolor muscular a las 72 horas posteriores al ejercicio en comparación con la proteína sola, en un ECA cruzado. La bibliografía de Medicina del Deporte también confirma una reducción del dolor muscular percibido y un aumento en la velocidad de recuperación en estudios de ejercicio con cepas de W. coagulans.
- remolachaCientífico
La suplementación con jugo de remolacha ha demostrado reducir el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) después del daño muscular inducido por el ejercicio. El efecto se atribuye a un mejor estado antioxidante y a las betalaínas antiinflamatorias, junto con una mejor oxigenación muscular a través del NO derivado de nitratos.
- beta-alaninaCientífico
La beta-alanina (BA) eleva la carnosina intramuscular, un dipéptido que amortigua los iones de hidrógeno producidos durante el ejercicio de alta intensidad, retrasando directamente la aparición de la acidosis muscular y la fatiga. Una revisión sistemática de 2012 de 23 ECA confirmó mejoras en la percepción del esfuerzo y en los marcadores bioquímicos de fatiga muscular con una dosis media de ~4.8 g/día durante ~5 semanas. Los efectos son más pronunciados en ejercicios que duran entre 1 y 4 minutos. Las mejoras en el rendimiento en cuanto a trabajo total o tiempo hasta el agotamiento son más modestas y menos consistentes entre los estudios.
- BoswelliaCientífico
El extracto de Boswellia serrata está respaldado por un ECA de 2025 (n=50) específico para el dolor muscular de aparición tardía (DOMS), en el que 60 mg/día durante 10 días atenuó significativamente el dolor muscular y articular después de carreras en pendiente descendente frente a placebo. Los ácidos boswélicos inhiben la 5-lipoxigenasa. El uso tradicional en el Ayurveda para el dolor musculoesquelético precedió a la investigación moderna.
- Ácido BoswélicoCientífico
Los ácidos boswélicos son los constituyentes triterpénicos pentacíclicos activos de Boswellia serrata responsables de la inhibición selectiva de la 5-LOX y de los efectos analgésicos documentados en múltiples ECA. Estos son la base de la evidencia contra el dolor muscular observada con la suplementación de Boswellia en modelos de DOMS por carrera en descenso y en ensayos clínicos de osteoartritis.
- bromelainaCientífico
La bromelina, una enzima proteasa proveniente de la piña, cuenta con evidencia de estudios clínicos que respalda su capacidad para reducir el dolor muscular posterior al ejercicio y mejorar la recuperación de la fuerza muscular. Dos estudios con un suplemento de proteasa que contenía 99.9 mg de bromelina mostraron mejoras en la recuperación de la fuerza muscular y una disminución del dolor muscular posterior al ejercicio después de correr en cinta con pendiente descendente.
- aceite de alcanforCientífico
El aceite de alcanfor es un ingrediente analgésico tópico de venta libre (OTC) de uso común para el dolor y la tensión muscular. Su mecanismo implica la desensibilización de TRPV1 y el bloqueo de TRPA1 en los nervios sensoriales, lo que reduce la percepción del dolor. Una serie de casos clínicos en humanos de 2015 (Nawaz et al., Pakistan Journal of Pharmaceutical Sciences) encontró que un aerosol poliherbal que contenía alcanfor reducía el dolor muscular y la inflamación.
- capsaicinoidesCientífico
La capsaicina se ha evaluado en atletas humanos para el daño muscular inducido por el ejercicio (EIMD, por sus siglas en inglés) y el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés). Un estudio de 2025 en PMC realizado con jugadores de futsal encontró que la capsaicina redujo los marcadores de dolor muscular y mejoró la recuperación. Los mecanismos antiinflamatorios y analgésicos mediados por TRPV1 son la base de estos efectos.
- capsicumCientífico
Las formulaciones tópicas de capsaicina son contrairritantes reconocidos por la FDA para el dolor y las molestias musculoesqueléticas, y la evidencia clínica confirma su uso en la reducción del dolor muscular inducido por el ejercicio y del dolor muscular crónico mediante la depleción de sustancia P mediada por TRPV1 y la consiguiente desensibilización.
- caseínaCientífico
La evidencia clínica muestra que la suplementación con caseína antes de dormir puede reducir el dolor muscular inducido por el ejercicio. En un ECA con jugadores profesionales de fútbol, el dolor muscular medido mediante escala visual analógica fue significativamente menor con caseína a las 12 horas posteriores al partido en comparación con el control. Se cree que la liberación sostenida de aminoácidos que proporciona la caseína favorece los procesos de reparación durante la recuperación nocturna.
- pimienta de cayenaCientífico
La capsaicina tópica se utiliza para el dolor musculoesquelético, incluido el dolor muscular, actuando mediante la depleción de la sustancia P en los nociceptores periféricos. Un estudio de PMC confirmó que el cataplasma tópico de cayena produce una vasodilatación medible y efectos antiinflamatorios locales en los sitios de aplicación muscular. La herbolaria tradicional también documenta el uso de la cayena para los dolores musculares.
- cerezaCientífico
Múltiples ECA demuestran que la cereza ácida reduce el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) después de ejercicio intenso. Estudios en corredores y personas entrenadas en resistencia muestran puntuaciones de dolor significativamente más bajas frente a placebo. Un metaanálisis de 2021 confirmó un tamaño del efecto pequeño pero significativo para la reducción del dolor muscular.
- colágenoCientífico
Múltiples ECAs indican que la suplementación con péptidos de colágeno reduce el dolor muscular inducido por el ejercicio y acelera los marcadores de recuperación. Un ensayo cruzado aleatorizado doble ciego de 2023 en hombres de mediana edad encontró que 10 g/día de péptidos de colágeno durante 33 días alivió significativamente el dolor muscular posterior al ejercicio frente a placebo. Un ECA de 12 semanas que combinó péptidos de colágeno con entrenamiento concurrente también mostró una mejora significativa en los marcadores biomecánicos relacionados con la recuperación después del daño muscular excéntrico.
- consueldaCientífico
La consuelda tópica está clínicamente comprobada para la mialgia aguda —tensión muscular y dolor muscular— con base en múltiples ECA. La revisión clínica de PMC de 2012 confirmó su eficacia para la mialgia aguda en la espalda y tras lesiones deportivas. Los datos de vigilancia posterior a la comercialización en pacientes con molestias musculares dolorosas mostraron una mejoría marcada de los síntomas tanto en el dolor en reposo como en el dolor durante el movimiento y el dolor nocturno.
- CoQ10 (coenzima Q10)Científico
La evidencia clínica más sólida se refiere a los síntomas musculares asociados a estatinas (SAMS, por sus siglas en inglés). Múltiples metaanálisis de ECA muestran que la suplementación con CoQ10 reduce significativamente el dolor muscular, la debilidad, los calambres y la fatiga en pacientes tratados con estatinas, aunque algunos análisis son discordantes. Se propone que la CoQ10 restaura la función mitocondrial muscular reducida por la disminución de CoQ10 inducida por las estatinas.
- creatinaCientífico
La suplementación con creatina está respaldada por evidencia de ECA en la reducción del daño muscular inducido por el ejercicio y la ayuda a la recuperación de las agujetas. Un ECA doble ciego de 2025 encontró que la creatina aceleró la recuperación de la función muscular, redujo la rigidez y disminuyó la fatiga después del ejercicio excéntrico. Su mecanismo involucra la resíntesis de fosfocreatina y la reducción del daño muscular secundario.
- monohidrato de creatinaCientífico
La creatina monohidratada cuenta con evidencia proveniente de ECA que respalda su papel en la recuperación del daño muscular inducido por el ejercicio. Un ECA doble ciego de 2025 (n=40) encontró que la suplementación con creatina aceleró significativamente la recuperación de la contracción voluntaria máxima y redujo la rigidez muscular y la fatiga tras el ejercicio excéntrico, en comparación con el placebo. Su mecanismo principal consiste en favorecer la resíntesis de fosfocreatina y reducir el daño muscular secundario.
- cúrcumaCientífico
La curcumina, el polifenol activo de la cúrcuma, cuenta con el respaldo de múltiples ECA y una revisión sistemática y metaanálisis de dosis-respuesta de 2022 para la reducción del DOMS. Un ECA clave de Nicol et al. (2015) encontró reducciones moderadas a grandes del dolor durante la evaluación del DOMS (VAS −1.4 a −1.7) a las 24 y 48 h posteriores al ejercicio. Un ECA de 2020 encontró que la curcumina redujo significativamente el DOMS a las 48 y 72 h en comparación con placebo.
- D-RibosaCientífico
La D-ribosa ha sido estudiada por su capacidad para acelerar la repleción de ATP en el músculo esquelético después de un ejercicio de alta intensidad, con evidencia de reducción del dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés). Un ensayo controlado aleatorizado en estudiantes universitarios y un estudio de rendimiento en ejercicio de varios días en personas no entrenadas proporcionan datos clínicos en humanos. La evidencia en atletas entrenados sanos es débil.
- garra del diabloCientífico
La garra del diablo (Harpagophytum procumbens) contiene glicósidos iridoides (harpagósido) con actividad antiinflamatoria y analgésica documentada. El NIH/NCCIH la reconoce para la osteoartritis y el dolor musculoesquelético. Su uso tradicional en la etnomedicina del sur de África para el dolor articular y muscular es anterior a la investigación moderna. La evidencia clínica muestra beneficios para el dolor musculoesquelético con 50–100 mg de harpagósido/día.
- DHA (ácido docosahexaenoico)Científico
La DHA, un ácido graso omega-3 de cadena larga, contribuye a las vías antiinflamatorias y proresolutivas en el tejido muscular. La suplementación combinada de EPA+DHA se ha estudiado en múltiples ECA y revisiones para el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) y el dolor musculoesquelético, con efectos antiinflamatorios consistentes en dosis de 2 a 3 g/día de EPA+DHA.
- EPA (ácido eicosapentaenoico)Científico
El EPA, un ácido graso omega-3 de cadena larga proveniente principalmente del aceite de pescado, reduce la síntesis de eicosanoides proinflamatorios y es un precursor de las resolvinas que resuelven la inflamación muscular. Múltiples revisiones sistemáticas respaldan el uso de EPA (combinado con DHA) para reducir el dolor musculoesquelético y los marcadores inflamatorios del DOMS en dosis de aproximadamente 2–3 g/día de EPA+DHA.
- eucaliptoCientífico
El aceite de eucalipto aplicado tópicamente o por inhalación ha demostrado efectos analgésicos, antiinflamatorios y miorrelajantes en entornos preclínicos y clínicos. Un ECA en pacientes sometidos a reemplazo total de rodilla encontró que el aceite de eucalipto inhalado redujo significativamente las puntuaciones de dolor y los marcadores inflamatorios en comparación con el control. La electromiografía ha documentado efectos miorrelajantes directos.
- jengibreCientífico
Una revisión narrativa de ECA de 2020 (publicada en Phytotherapy Research) encontró que 4 ECA elegibles demostraron reducciones de la inflamación tras la administración oral y tópica de jengibre para el DOMS. Un ECA ampliamente citado encontró que 2 g/día de jengibre crudo o tratado con calor redujo el dolor muscular inducido por el ejercicio en aproximadamente un 25%. El jengibre inhibe las vías COX y LOX.
- mejillón de labios verdesCientífico
La evidencia de ensayos clínicos respalda la suplementación con GLM para reducir el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) tras el daño inducido por el ejercicio. En un ECA de 2023, los participantes que tomaron 3 g/día de polvo de mejillón Greenshell™ experimentaron una reducción significativa del dolor en los grupos musculares objetivo en comparación con el placebo. Otro ECA independiente también demostró que el DOMS se redujo significativamente en los días 3 y 4 después del ejercicio en el grupo que recibió extracto de mejillón. El mecanismo propuesto es la supresión de la cascada inflamatoria posterior al ejercicio mediante la inhibición de las vías COX/LOX.
- HarpagósidoCientífico
El harpagósido es el principal glucósido iridoide bioactivo de la garra del diablo (Devil's Claw), responsable de sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Los ensayos clínicos con 50–100 mg de harpagósido/día muestran beneficios para el dolor musculoesquelético, incluido el dolor lumbar. Inhibe la COX-2, el NF-κB y la síntesis de citocinas proinflamatorias.
- HMB hidroximetilbutiratoCientífico
El beta-hidroxi-beta-metilbutirato (HMB), un metabolito de la leucina, cuenta con evidencia de ECA para reducir los marcadores de daño muscular inducido por el ejercicio y favorecer la recuperación muscular. Un ECA de 2020 en atletas de resistencia de élite encontró que la creatina monohidratada (CrM) combinada con HMB redujo los biomarcadores de daño muscular (CK, LDH). El HMB a 3 g/día muestra el mayor beneficio en condiciones de alto estrés de entrenamiento o déficit calórico.
- IsoleucinaCientífico
La suplementación con BCAA que contiene isoleucina reduce de manera consistente el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) después del ejercicio excéntrico y de resistencia en ECA en humanos. El efecto se atribuye a la atenuación de la degradación de proteínas musculares y a la modulación de marcadores inflamatorios. El beneficio parece particularmente pronunciado en mujeres y en poblaciones entrenadas en resistencia.
- L-alanil-L-glutaminaCientífico
La suplementación con glutamina atenúa el dolor muscular tras el daño inducido por ejercicio excéntrico. En un ensayo aleatorizado controlado con placebo, los individuos que recibieron glutamina a 0.3 g/kg después del ejercicio excéntrico reportaron una reducción significativa del dolor muscular durante 72 horas en comparación con los controles. AG suministra glutamina de manera más eficiente que la forma libre, lo que respalda esta aplicación.
- L-citrullineCientífico
Los ECA en humanos muestran de manera consistente que la suplementación con L-citrulina o malato de citrulina antes del ejercicio reduce las puntuaciones de dolor muscular posterior al ejercicio. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2020 confirmó reducciones significativas en el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés) y en la RPE (percepción subjetiva del esfuerzo) en múltiples ECA, con dosis agudas únicas tomadas de 1 a 2 horas antes del ejercicio. El mecanismo involucra una mejor perfusión muscular, una reducción de la acumulación de lactato y una atenuación del estrés oxidativo inducido por el ejercicio.
- L-leucinaCientífico
Varios ECA han examinado la suplementación con leucina para el DOMS (dolor muscular de aparición tardía) y los marcadores de daño muscular después del ejercicio excéntrico, con resultados mixtos. La leucina sola mostró un beneficio limitado en la mayoría de los estudios, pero la leucina combinada con glutamina mejoró la recuperación de la fuerza y redujo la creatina cinasa a las 48–72 horas posteriores al ejercicio. Los estudios sobre las propiedades anticatabólicas y antiproteolíticas de la leucina proporcionan un fundamento mecanístico.
- L-valinaCientífico
Los ensayos clínicos en humanos muestran que la suplementación con BCAA, incluida la valina, reduce el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) y marcadores de daño muscular como la creatina cinasa y la lactato deshidrogenasa después de ejercicio intenso. Los tamaños del efecto son modestos y la mayoría de la evidencia utiliza mezclas de BCAA en lugar de valina sola. La proporción 2:1:1 de leucina:isoleucina:valina es la más estudiada.
- magnesioCientífico
Una revisión sistemática de 2024 publicada en el Journal of Translational Medicine (4 ECA) encontró que la suplementación con magnesio redujo el dolor muscular, mejoró el rendimiento y la recuperación, y ejerció un efecto protector sobre el daño muscular en personas físicamente activas. El magnesio regula la contracción muscular a través del transporte intracelular de calcio. Se han estudiado dosis de 350–500 mg/día. El ejercicio puede aumentar los requerimientos de magnesio en un 10–20%.
- Aceite de mentolCientífico
El mentol tópico ha sido estudiado clínicamente para el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés) y la distensión muscular aguda, mostrando una reducción significativa del dolor en comparación con placebo y hielo. El mecanismo involucra la contrairritación mediada por TRPM8 y efectos vasoactivos localizados.
- MentaCientífico
El mentol tópico (el principal compuesto activo de la menta) reduce el dolor muscular mediante la activación del receptor TRPM8 y efectos analgésicos periféricos. Los ECA respaldan el uso tópico de menta/mentol para el alivio del dolor, y el NCCIH señala evidencia para la cefalea tensional (dolor de origen muscular). El uso tradicional para dolores musculares está bien establecido desde hace tiempo.
- MSM (metilsulfonilmetano)Científico
El MSM es un compuesto orgánico de azufre estudiado en múltiples ensayos clínicos por su efecto sobre el dolor muscular y articular. Un ECA doble ciego de 2017 (n=22) en corredores de media maratón encontró que 3 g/día durante 21 días atenuó el dolor muscular y articular posterior al ejercicio en niveles clínicamente relevantes. Un ensayo distinto en atletas encontró que 3,000 mg/día redujo el dolor muscular posterior al ejercicio en aproximadamente un 17%. Los tamaños del efecto son, en general, modestos.
- ácidos grasos omega-3Científico
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) cuentan con evidencia que respalda la atenuación del dolor muscular inducido por el ejercicio y de los marcadores inflamatorios. Múltiples revisiones han señalado reducciones en el DOMS (dolor muscular de aparición tardía) y en los biomarcadores inflamatorios. El NCCIH y otras fuentes autorizadas reconocen a los omega-3 como apoyo para el dolor musculoesquelético, particularmente en dosis de 2–3 g/día de EPA+DHA.
- papaínaCientífico
Un ensayo clínico con 30 sujetos sanos que utilizó un suplemento multienzimático que incluía papaína encontró una reducción del dolor muscular de aparición tardía y una mejora en la recuperación posterior al ejercicio en comparación con el placebo. La acción proteolítica de la papaína sobre las proteínas dañadas y los mediadores inflamatorios sustenta este efecto. La evidencia se limita a estudios con combinaciones de enzimas.
- PEA (palmitoiletanolamida)Científico
La PEA es una amida de ácido graso endógena con eficacia documentada para el dolor musculoesquelético y nociceptivo en una revisión sistemática y metanálisis de 2022 de evidencia clínica (Pharmaceutics, basado en PMID). La PEA activa el PPAR-α y modula la actividad de los mastocitos y la microglía para resolver la inflamación. Se ha estudiado para el dolor muscular y articular con resultados consistentes.
- peptidasaCientífico
La suplementación oral con peptidasas/proteasas ha sido evaluada en ensayos controlados con placebo específicamente para el dolor muscular de aparición tardía (DOMS, por sus siglas en inglés). Los participantes que tomaron comprimidos de proteasa antes y después de correr en descenso experimentaron significativamente menos dolor y rigidez, y tuvieron mejor movilidad que los controles con placebo. Los tamaños del efecto son modestos y la evidencia se basa en ensayos pequeños.
- piñaCientífico
Las propiedades proteolíticas y antiinflamatorias de la bromelina se han utilizado clínicamente para reducir el dolor muscular y la tensión. Se ha demostrado que atenúa el daño muscular inducido por el ejercicio en sujetos humanos, y históricamente se utilizó como enternecedor de carne debido a su capacidad para relajar el tejido muscular tenso.
- romeroCientífico
Un ensayo clínico en pacientes en hemodiálisis encontró que el aceite de romero aplicado tópicamente redujo significativamente la severidad del dolor musculoesquelético en comparación con el placebo. Un estudio en pacientes con artritis reumatoide que recibieron masajes con aceite de romero reportó una disminución del 50% en el dolor inflamatorio de rodilla durante dos semanas. Las propiedades analgésicas y antiinflamatorias del romero explican estos efectos.
- serratiapeptidasaCientífico
La serratiopeptidasa se utiliza clínicamente para el dolor y las molestias musculares asociados con inflamación y traumatismo, respaldada por su mecanismo de hidrólisis de moléculas mediadoras del dolor (bradicinina, histamina, serotonina) y de reducción de la producción de prostaglandinas. Las revisiones clínicas incluyen los dolores musculares entre sus aplicaciones. La evidencia tiene fundamento mecanístico, pero faltan ECA dedicados específicamente al dolor muscular.
- Trans-geranilgeraniolCientífico
Los síntomas musculares asociados a estatinas (SAMS, por sus siglas en inglés), incluyendo dolor y molestias, están mecanísticamente vinculados al agotamiento de GGOH en la vía del mevalonato. Múltiples estudios muestran que la suplementación con GGOH revierte el daño muscular y la fatiga inducidos por estatinas de manera más efectiva que la CoQ10 sola. Un artículo de opinión (PMC10691100) sintetiza esta evidencia, proponiendo el GG como una solución farmacológica para los SAMS.
- TripsinaCientífico
La terapia enzimática sistémica que contiene tripsina ha demostrado, en un ECA doble ciego, reducir significativamente el dolor muscular de aparición tardía (DOMS) y la fatiga en atletas después de ejercicio excéntrico. El efecto se atribuye a la modulación de mediadores inflamatorios. La evidencia corresponde principalmente a productos enzimáticos combinados.
- cúrcumaCientífico
La cúrcuma (Curcuma longa), que contiene curcumina como su principal polifenol activo, cuenta con el respaldo de múltiples ECA y una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 que demuestran reducciones en el dolor por DOMS, la creatina quinasa y las citocinas inflamatorias. Inhibe la señalización inflamatoria de COX-2, NF-κB y MAPK. El uso tradicional en la Ayurveda y la Medicina Tradicional China para el dolor musculoesquelético también es anterior a la investigación moderna.
- Urolithin ACientífico
La evidencia clínica de un ECA de 2025 en corredores entrenados demuestra una menor percepción de esfuerzo y biomarcadores de daño muscular indirecto más bajos tras la suplementación con UA durante entrenamiento intenso. Los efectos antiinflamatorios —incluida la reducción de la PCR— observados en múltiples ensayos en humanos también respaldan un rol en la reducción del dolor muscular posejercicio.
- SandíaCientífico
El contenido de L-citrulina del jugo de sandía ha demostrado reducciones en el DOMS (dolor muscular de aparición tardía) y en el dolor muscular posterior al ejercicio en ensayos clínicos. Los efectos se manifiestan entre 24 y 72 horas después del ejercicio y se han observado tanto en atletas entrenados como en personas no atletas.
- Proteína de suero de lecheCientífico
Múltiples ECA y metaanálisis respaldan el papel de la proteína de suero (whey protein) en la atenuación de los marcadores de daño muscular y el dolor muscular posteriores al ejercicio, aunque la evidencia es mixta. El alto contenido de leucina y BCAA de la proteína de suero activa la vía mTOR para acelerar la reparación muscular. Un metaanálisis de 2022 publicado en European Journal of Clinical Nutrition encontró efectos beneficiosos de pequeños a medianos en la restauración de la función muscular. Un estudio en PMC realizado en nadadores adolescentes encontró un dolor muscular significativamente menor (p=0.04) y niveles elevados de IL-10 antiinflamatoria en el grupo que consumió proteína de suero en comparación con el grupo que consumió agua.
- GaulteriaCientífico
El salicilato de metilo tópico, el componente principal del aceite de gaulteria (wintergreen), está aprobado por la FDA como analgésico contrairritante para el dolor muscular. Un ECA de 2010 (n=208) encontró que un parche de salicilato de metilo/mentol proporcionó un alivio del dolor significativamente mayor para el esguince muscular frente a placebo a las 8 horas (p=0.005). Un amplio ensayo de Fase IV en condiciones reales (n=3,515) mostró un alivio significativo del dolor en tejidos blandos, incluidos los músculos.
- Pimienta de JamaicaTradicional
La pimienta de Jamaica (allspice) está documentada en la medicina herbal tradicional de Centroamérica, Guatemala y en la práctica ayurvédica para los dolores y molestias musculares. Se aplica tópicamente como rubefaciente para promover la circulación local y reducir el dolor. El eugenol proporciona actividad analgésica mediante la modulación de TRPV1 y la inhibición de la COX.
- abedulTradicional
La corteza de abedul contiene salicilato de metilo (particularmente el abedul negro), que tiene propiedades analgésicas relevantes para el dolor muscular. La aplicación externa de corteza de abedul fresca sobre los músculos doloridos está documentada en la práctica tradicional. El aceite esencial de abedul se ha utilizado para el dolor muscular y el reumatismo. No se han identificado ensayos clínicos controlados específicamente para el dolor muscular postejercicio.
- Pícea negraTradicional
La pícea negra se usa tradicionalmente para dolores musculares, tensión y molestias. Su componente acetato de bornilo posee propiedades analgésicas y antiespasmódicas. Históricamente, los lakota y otros pueblos indígenas la utilizaron para el dolor muscular. La literatura sobre aromaterapia respalda ampliamente su uso en mezclas para masaje con este fin.
- cayeputTradicional
El aceite de cayeputí tiene una extensa tradición documentada como tratamiento tópico para el dolor y la fatiga muscular en el Sudeste Asiático, Australia y el Ayurveda, y es un ingrediente en productos comerciales para el alivio muscular como el Tiger Balm. El mecanismo contrairritante del 1,8-cineol está documentado farmacológicamente. Una revisión bibliométrica (2025) identifica la salud muscular como un enfoque emergente de la investigación sobre el cayeputí. La evidencia de ECA en humanos específica para el cayeputí sigue siendo inexistente.
- Amapola de CaliforniaTradicional
La amapola de California está clasificada en la medicina herbal occidental como antiespasmódico y analgésico, y las tradiciones indígenas documentan su uso para el dolor musculoesquelético general. El informe de evaluación de la EMA hace referencia a su uso en la medicina herbal británica y australiana para la "tensión muscular" y el dolor. No existen ensayos clínicos dirigidos específicamente a la tensión muscular o al dolor muscular.
- garra de gatoTradicional
La uña de gato se usa tradicionalmente como analgésico para el dolor muscular y articular en la medicina indígena sudamericana, y la monografía NIH/NCBI LiverTox la describe como utilizada para "dolores musculares y articulares". Alguna evidencia sugiere actividad analgésica, aunque no se han realizado ensayos clínicos específicamente sobre la tensión muscular.
- manzanillaTradicional
La manzanilla (Matricaria chamomilla) se utiliza tradicionalmente en la herbolaria europea como antiespasmódico y antiinflamatorio para el espasmo muscular y el dolor muscular. Contiene 36 flavonoides con propiedades antiespasmódicas y antiinflamatorias, y su aceite esencial puede aplicarse por vía tópica. La Comisión E y la ESCOP reconocen la manzanilla para el espasmo y la inflamación.
- madera de hoTradicional
La madera de ho se utiliza tradicionalmente en masajes de aromaterapia para la tensión y el dolor muscular. Las propiedades analgésicas y antiinflamatorias del linalol en modelos preclínicos respaldan esta aplicación. Aroma-Zone describe específicamente la madera de ho como "un complemento valioso para los tratamientos de afecciones articulares y musculares".
- rábano picanteTradicional
El rábano picante tiene un uso tradicional oficialmente reconocido como rubefaciente tópico para dolores musculares menores. La Comisión E alemana recomienda específicamente su aplicación externa para dolores musculares leves y congestión respiratoria. La raíz fresca rallada, aplicada como cataplasma, provoca vasodilatación local y analgesia por contrairritación.
- InmortalTradicional
El aceite esencial de H. italicum se aplica tradicionalmente por vía tópica para el dolor y las molestias musculares. Sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas, atribuidas al acetato de nerilo y a fitoquímicos antiinflamatorios, proporcionan una plausibilidad biológica. No se han publicado ensayos clínicos específicamente sobre las molestias musculares.
- Incienso indioTradicional
La medicina ayurvédica tradicional utiliza Boswellia como analgésico para el dolor musculoesquelético, incluyendo la tensión y el dolor muscular. La inhibición de las vías de la 5-LOX y la COX-2 reduce la sensibilización de los receptores del dolor mediada por PGE2 y leucotrienos, lo que proporciona plausibilidad mecanicista para el alivio del dolor muscular.
- kavaTradicional
El kava tiene un uso tradicional y herbal de larga data para la tensión muscular, los espasmos y el dolor muscular, atribuido a las propiedades relajantes musculares de mediación tanto central como periférica de las kavalactonas. Los estudios preclínicos confirman su actividad espasmolítica, y la bebida se ha utilizado en las culturas del Pacífico en parte por sus efectos relajantes musculares. No existe evidencia clínica en humanos específica para esta indicación.
- lavandaTradicional
El aceite esencial de lavanda tiene uso tradicional en la aromaterapia y la medicina herbal europeas para la tensión muscular, los espasmos y el dolor muscular. Se aplica de forma tópica y se utiliza de forma aromática. La Comisión E reconoce la lavanda de uso interno para la tensión nerviosa; la aplicación tópica para la relajación muscular cuenta con respaldo etnobotánico. Los estudios preclínicos muestran actividad analgésica y antiespasmódica, pero los ECA en humanos específicamente para el dolor muscular son limitados.
- lobeliaTradicional
La acción antiespasmódica de la lobelia sobre el músculo liso y esquelético es uno de sus atributos tradicionales más consistentemente documentados. Los nativos americanos la utilizaban para trastornos musculares; los médicos eclécticos la aplicaban externa e internamente para aliviar los calambres y la tensión muscular. No existen ensayos clínicos en humanos que aborden específicamente la tensión muscular.
- MejoranaTradicional
El aceite esencial de mejorana se utiliza ampliamente en la medicina tradicional y herbal para el dolor muscular, la tensión y la rigidez, aplicado tópicamente como aceite diluido o utilizado en fomentaciones. Sus propiedades antiespasmódicas y analgésicas constituyen el mecanismo documentado.
- MostazaTradicional
Los emparedados de mostaza (cataplasmas de mostaza) tienen un papel históricamente documentado en el alivio de los dolores musculares, las molestias y la tensión mediante su acción rubefaciente (contrairritante). Aplicado tópicamente, el AITC dilata los capilares, aumenta la circulación local y genera sensaciones de calor que reducen el dolor muscular percibido. Este uso formó parte de la medicina convencional de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
- mastuerzoTradicional
Las semillas de pennycress se han utilizado tradicionalmente en emplastos externos —de forma análoga a las cataplasmas de mostaza— aplicados sobre la piel para calentar el tejido muscular y aliviar dolores y molestias. Este uso es paralelo a la práctica bien conocida con la semilla de mostaza, otro miembro de la familia Brassicaceae.
- MentaTradicional
La menta y el mentol (su principal constituyente) tienen uso tradicional en la medicina europea y asiática para el alivio tópico del dolor muscular y la tensión. El mentol activa los receptores de frío TRPM8, produciendo efectos sensoriales analgésicos, y posee propiedades antiespasmódicas leves. El aceite de menta de uso tópico es ampliamente reconocido para el alivio del dolor musculoesquelético tanto en la medicina tradicional como en contextos de medicina natural moderna.
- raíz de silerTradicional
El uso clásico de la raíz de siler en la MTC incluye el alivio de los dolores corporales, la rigidez muscular y los espasmos asociados con la invasión de viento-humedad. Los textos de MTC la describen como antiespasmódica y su uso para las contracciones musculares, el dolor de las extremidades y la rigidez de cuello asociada con el viento-frío. Existe evidencia analgésica preclínica, pero no hay ensayos en humanos para este parámetro.
- escutelariaTradicional
La escutelaria tiene una historia documentada como hierba antiespasmódica. Una patente para el extracto de S. lateriflora incluye explícitamente la "tensión muscular y los espasmos" como indicaciones. Los médicos eclécticos la prescribían para los "espasmos musculares" y la "subsultus tendinum". Traditional Medicinals la recomienda cuando "los músculos están rígidos".
- sello de SalomónTradicional
El sello de Salomón contiene alantoína, reconocida como un componente sedante suave y antiinflamatorio, y se utiliza en la tradición herbal occidental para aliviar la tensión muscular, el dolor y la irritabilidad nerviosa en los músculos. La hierba también se aplica de forma tópica como aceite infusionado para los músculos doloridos.
- abetoTradicional
El ungüento de resina de abeto y el aceite de agujas de abeto tienen un uso tradicional documentado para el dolor muscular, la tensión y el alivio del dolor. La aplicación tópica de bálsamo de resina sobre músculos doloridos se describe en fuentes etnobotánicas. El aceite de agujas de abeto en preparaciones para el baño se utiliza en la tradición europea para los dolores musculares. Los terpenos analgésicos y antiinflamatorios (acetato de bornilo, alfa-pineno) proporcionan un fundamento farmacológico.
- Raíz de valerianaTradicional
La raíz de valeriana tiene un uso tradicional en la herbolaria europea como relajante muscular y antiespasmódico. La Comisión E y la ESCOP reconocen la valeriana para la tensión nerviosa y los espasmos musculares. Sus componentes activos (ácido valerénico, ácido isovalérico) actúan sobre los receptores GABA-A y producen efectos relajantes musculares. La evidencia científica específica para la tensión muscular es principalmente preclínica, ya que la mayoría de los ECA en humanos se han centrado en el sueño.
- sauce blancoTradicional
La corteza de sauce blanco (Salix alba) contiene salicina, que se metaboliza a ácido salicílico, proporcionando efectos antiinflamatorios y analgésicos similares a los de la aspirina mediante la inhibición de la COX. Se ha utilizado en la medicina tradicional europea durante siglos para el dolor y la inflamación, incluido el dolor muscular. La Comisión E la aprueba para afecciones febriles y dolorosas. La evidencia clínica existe principalmente para el dolor lumbar.
- Ñame silvestreTradicional
Los herbalistas tradicionales clasificaron históricamente el ñame silvestre como un relajante muscular y antiespasmódico, indicado tanto para la tensión muscular visceral como somática. Las propiedades antiinflamatorias y antinociceptivas demostradas en modelos animales ofrecen plausibilidad mecanística. Ningún ensayo en humanos ha evaluado este uso específico.